HISTÓRICO
El cese el fuego: la jugada política de las Farc
  • El cese el fuego: la jugada política de las Farc | Sergio Jaramillo y Humberto de la Calle, a su llegada al Palacio de Convenciones, acompañados de Gustavo Bell. FOTO REUTERS
    El cese el fuego: la jugada política de las Farc | Sergio Jaramillo y Humberto de la Calle, a su llegada al Palacio de Convenciones, acompañados de Gustavo Bell. FOTO REUTERS
Por CARLOS ALBERTO GIRALDO, ENVIADO ESPECIAL, LA HABANA | Publicado el 19 de noviembre de 2012

En el inicio de las conversaciones ayer en La Habana, las Farc mostraron su interés de meter en la agenda el tema del cese el fuego, y en un gesto que puede leerse como una jugada política, ante el clamor de sectores civiles, ordenó a sus frentes en el país parar los ataques contra la Fuerza Pública y contra la infraestructura.

El jefe de la delegación de las Farc, "Iván Márquez", a su llegada al Palacio de las Convenciones desató un revolcón entre la prensa internacional agolpada a la entrada de las instalaciones, y a las 9:45 a.m. leyó el comunicado "abriendo senderos hacia la paz", mediante el cual anunció que la guerrilla frena toda clase de operaciones ofensivas y sabotajes.

Unos 20 minutos antes había llegado al complejo la delegación del Gobierno, encabezada por el exministro Humberto de la Calle Lombana , acompañado por otros plenipotenciarios: Luis Carlos Villegas , Frank Pearl , Sergio Jaramillo y el general retirado Jorge Enrique Mora Rangel . Los voceros gubernamentales no dieron declaraciones y se internaron de inmediato en uno de los salones de trabajo del Palacio.

A las dos de la tarde de ayer, los miembros de las delegaciones de Gobierno y guerrilla se retiraron a sus sedes de trabajo en El Laguito, sin agregar declaraciones. Se trata de un conjunto de cabañas y salas de junta custodiadas severamente por el Ejército cubano.

Según "Iván Márquez", la tregua de las Farc, que irá desde hoy hasta el próximo 20 de enero, es una muestra de la voluntad de "generar un medio ambiente político propicio para el avance de las conversaciones, en aras de alcanzar el compromiso de acordar un verdadero tratado de paz que ponga fin al conflicto social y armado".

La sorpresiva decisión de las Farc se produce luego de tres semanas de arremetidas de sus hombres en poblaciones de Cauca, entre ellas Suárez, Balboa y Totoró. La guardia indígena de esa región y movimientos como Colombianos por la Paz habían solicitado a las partes frenar sus acciones y acordar un cese el fuego. Ahora las Farc lo asumen transitoria y unilateralmente.

"Esta decisión política de las Farc-Ep -agregó ‘Márquez’- es una contribución decidida a fortalecer el clima de entendimiento necesario para que las partes que inician el diálogo alcancen el propósito" de terminar el conflicto.

Durante las fallidas conversaciones de San Vicente del Caguán, entre 1999 y 2002, las Farc mantuvieron sus ataques, y el incremento de los mismos tuvo su punto más crítico con el secuestro de un avión comercial, obligado a aterrizar en una carretera del municipio de Hobo, Huila, y en la incursión a un edificio de apartamentos en Neiva, para secuestrar personalidades políticas. Entonces, las posibilidades de una tregua y de continuar los diálogos de paz se esfumaron.

Otra vez, "Trinidad"
Ayer, a la delegación de las Farc, entre quienes estaban la holandesa Tanja Neijmajer , "Marcos Calarcá", Rodrigo Granda , "Andrés París" y "Jesús Santrich", la secundó alias "Rubén Zamora", jefe del frente 33 del grupo guerrillero, quien portaba una silueta de cuerpo de entero del insurgente Ricardo Palmera , alias "Simón Trinidad", preso en Estados Unidos y a quien las Farc reclaman en la mesa de conversaciones. Con gritos por la libertad de "Trinidad" y con arengas autoexaltando a las Farc, "Zamora" se abrió paso entre los cerca de 150 periodistas que ayer rodearon los bajos de la entrada al Palacio de las Convenciones de La Habana. Después, los guerrilleros tomaron un corredor que los llevó directo al salón donde los esperaba la delegación del Gobierno. La seguridad previa al inicio de esta ronda de conversaciones fue extrema: desde las 8:00 a.m., funcionarios de la seguridad cubana revisaron uno a uno los equipos de los periodistas reunidos en el complejo. Y después de iniciado el encuentro Gobierno-Farc, a las 10:00 a.m., exigieron a la prensa retirarse del lugar.
Las partes comenzaron una serie de reuniones que se prolongará, según voceros oficiales, hasta la primera semana de diciembre y que deberá retomarse en los primeros días de enero. Las comisiones trabajarán conjuntamente y a puerta cerrada para darle celeridad al desarrollo del primer punto de la agenda (tierra y desarrollo agrario), antes de que inicie la época de Navidad.

"La mecánica será que en las mañanas las partes trabajen juntas y en la tarde sesionen por separado, durante los próximos 15 a 20 días", le dijo a El Colombiano una de las coordinadoras de logística de los diálogos. En su comunicado del pasado jueves, las Farc calificaron de "nefasto" el año 2012, criticaron las políticas económicas de Juan Manuel Santos y demandaron que el Congreso no apruebe leyes que, según el comunicado guerrillero, "benefician a las transnacionales".

El domingo pasado, al partir de Bogotá rumbo a La Habana, Humberto de la Calle reiteró que en Cuba no se negociarán ni el modelo ni las políticas económicas del país. De la Calle advirtió que no se trata de cambiar maneras de pensar, ni que Gobierno o Farc renuncien a principios políticos o ideológicos. El interés, agregó, será terminar el conflicto y sumar a las Farc a la legalidad convertidas en partido político. Varios analistas consultados por El Colombiano han coincidido en que debían ser las Farc las que tomaran la iniciativa de ordenar un cese el fuego a sus frentes.

Y desde ya es interpretada como una jugada estratégica de la guerrilla para presionar al Gobierno a revisar su reiterada postura de no detener su ofensiva militar y negociar en medio del conflicto.

También este anuncio es tomado por analistas como un gesto positivo para generar un ambiente favorable entre la ciudadanía. "El cese unilateral de hostilidades es una medida audaz de las que empuja hacia adelante la paz", señaló en Twitter León Valencia , director de la Corporación Nuevo Arco Iris.

Aunque no pasa por alto que el cese el fuego sea declarado por unas Farc replegadas y diezmadas. "Han sufrido el primer proceso de achicamiento. Hoy son más realistas, terminaron ese mito de invencibilidad", aseguró el politólogo Alejo Vargas , director del Centro de Investigación sobre Seguridad y Defensa de la Universidad Nacional de Colombia.

Esta que inicia es una tregua corta, pero que puede implicar que las partes exploren mecanismos más precisos y duraderos para desarrollar el diálogo sin las presiones militares, políticas y humanitarias que tiene buscar la paz en medio de una confrontación que, además de decenas de combatientes muertos, ha demostrado tener efectos desastrosos sobre la población civil colombiana.