HISTÓRICO
El entorno empresarial, clave en la competitividad
Mauricio Alviar Ramirez* | Publicado el 24 de mayo de 2011
El entorno empresarial debe entenderse como el conjunto de factores externos a la empresa pero, al mismo tiempo, directamente relacionados con ella y muy cercanos al desarrollo de su actividad económica, en un contexto territorial determinado.

Un entorno apropiado para la competitividad se caracteriza por proveer infraestructuras básicas; buena formación de recursos humanos, instituciones fuertes y procesos innovadores efectivos. Estos factores facilitan el trabajo articulado de los actores que intervienen en el entorno empresarial: los proveedores, los competidores y los clientes.

Los Proveedores: juegan un papel crucial en la empresa puesto que proveen materias primas, bienes intermedios o finales, dependiendo de la actividad económica. Los proveedores juegan un papel importante en la determinación de los precios finales e inclusive tienen poder de negociación para influir en los costos de producción. En muchos casos actúan en redes lo cual les permite insertarse de una manera más efectiva en los diferentes sectores de la economía aprovechando las innovaciones de procesos y los avances en la logística.

Los competidores: ayudan a las empresas a medir la intensidad de la rivalidad dentro del sector productivo o industria respectiva. La competencia también pone retos a las organizaciones. Uno de ellos es la creación de redes de productores o de empresarios. Una red es el sistema de relaciones o contactos que vincula a las empresas o actores entre sí, y cuyo contenido puede referirse a bienes materiales, información o tecnología. Desde la perspectiva de la actividad económica se trata de relaciones entre empresas o empresarios que permiten el intercambio de bienes, servicios o conocimientos (Malecki y Tootle, 1996).

Los clientes: podría decirse que son el objeto de la competitividad. Contribuyen a controlar los precios por la vía de la demanda, sobre todo cuando hay mercados competitivos. Los clientes, como actores centrales de la actividad económica, hacen parte del entorno empresarial en el sentido de que dadas sus características de educación, género, ingreso facilitan o no el proceso de inserción de las organizaciones en los mercados.

Hay otros actores que juegan un papel preponderante en el entorno empresarial: los intermediarios de marketing. Son los que permiten a la empresa seguir con la cadena de valor hasta el consumidor final. Entre estos intermediarios estarían los distribuidores mayoristas y minoristas, las empresas de logística, etc. Las agencias de servicios de marketing, telemarketing, institutos de investigación de mercados, entre otras. Y por último, las de servicios financieros.

Hay que reducir costos
En el gráfico se muestra uno de los elementos sobresalientes del entorno empresarial: la formación de cadenas productivas y cadenas de suministros. En una visión amplia del concepto de cadena productiva cabe distinguir no solamente las relaciones entre empresas proveedoras y clientes, sino también: el ecosistema en el que se realiza la actividad; la dotación de recursos humanos calificados; el contexto social e institucional territorial y el marco jurídico y regulatorio.

Sin embargo, en los países en desarrollo el entorno empresarial no está exento de los denominados costos de transacción, que son los obstáculos que impiden y hacen más costoso el establecimiento de negocios o inclusive, las transacciones comerciales. Según los indicadores del Foro Económico Mundial, Colombia ocupa el puesto 88 entre 134 países, en el indicador que mide el número de procedimientos que se requieren para establecer un negocio. Este indicador y su ranking indican, para Colombia, que hacer negocios resulta costoso en cuanto a trámites y actividades conexas. Si Colombia quiere ser un país competitivo tendrá que emprender acciones para reducir los costos de transacción para hacer negocios.

Colaboración especial 
* Profesor Facultad de Ciencias Económicas U. de A.