HISTÓRICO
El fervor de los fieles se sintió en calles del Aburrá
  • El fervor de los fieles se sintió en calles del Aburrá | Belén Miravalle fue otro escenario en el que los fieles caminaron para recordar a Jesús en su ingreso triunfal a Jerusalén, y darle la bienvenida a la Semana Santa. FOTO RÓBINSON SÁENZ
    El fervor de los fieles se sintió en calles del Aburrá | Belén Miravalle fue otro escenario en el que los fieles caminaron para recordar a Jesús en su ingreso triunfal a Jerusalén, y darle la bienvenida a la Semana Santa. FOTO RÓBINSON SÁENZ
Por JUAN CARLOS VALENCIA GIL | Publicado el 24 de marzo de 2013

En el inicio de la Semana Santa en el Valle de Aburrá, las lluvias de marzo hicieron una pausa y un sol esplendoroso sorprendió a los miles de fieles que, siguiendo la tradición, se volcaron a iglesias y calles para revivir la entrada de Jesús a Jerusalén.

Una de las parroquias donde más se sintió la fuerza del Domingo de Ramos fue Santa Gertrudis, en el parque de Envigado. Allí, familias completas se reunieron en el templo y en sus afueras para oír la misa por los altoparlantes.

A las 12:10 del día, bajo el sonido de las campanas y en medio de la agitación de ramos de palma de cera y hasta de iraca, la figura de Jesús entró al templo sobre los hombros de los devotos.

En el atrio estaba Ómar Atehortúa, un oficial de pintura de 56 años que, pese a que vive en el barrio Alcalá, de este municipio del sur del Aburrá, siempre acude a Santa Gertrudis en la Semana Mayor. En sus manos tenía el ramo. "Lo quemo el 3 de mayo, Día de la Santa Cruz, que llueve mucho", comentó.

La eucaristía continuó con el Evangelio, la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, según San Lucas. En el parque, junto a decenas de personas que se protegían del solazo con sombrillas, Diana Mejía, ama de casa de la loma El Escobero, oía la lectura con atención junto a Sebastián, su hijo. "Toca estar aquí porque el niño se me desespera adentro", apuntó.

En tanto que Paúl Antonio Henao, quien vende lotería en el parque de Itagüí, contó que no le gusta perderse la ceremonia de ramos en esta parroquia, pero expresó molestia con las bombitas de jabón que viajaban por el aire "porque le caen a la gente; en el parque de Sabaneta no permiten eso".

Él y Ómar opinaron que, comparada con otros años, esta ocasión asistió menos gente a la celebración allí, en el templo principal de Envigado.

Uno que estaba feliz era Rodrigo Giraldo, que normalmente recoge 20.000 pesos diarios vendiendo bolis. "En cambio hoy, a las 12:30 del día, ya llevo más de 50.000 pesos", exclamó.

En Medellín, en la plaza de Banderas, hubo concentración de fieles. Y en Barbosa la fiesta también incluyó a los niños, que se disfrazaron de antiguos judíos para acompañar la figura del Señor montado en el burrito.