HISTÓRICO
El Festival del Pony proyecta a 2.574 talentosos
  • El Festival del Pony proyecta a 2.574 talentosos | Foto Edwin Bustamante
    El Festival del Pony proyecta a 2.574 talentosos | Foto Edwin Bustamante
Por SANTIAGO HERNÁNDEZ HENAO | Publicado el 04 de enero de 2013

A James Rodríguez lo vieron haciendo dos goles olímpicos que le cambiaron la vida. Y con la misma ilusión, 2.574 niños de Medellín empezarán hoy el Festival de Festivales del Pony.

El chico, nacido en Cúcuta, que llegó en 2004 para jugar con Academia Tolimense, que hoy defiende los colores del Porto de Portugal, pero que es pretendido por los mejores clubes del mundo, es ejemplo de las esperanzas que se tejen en la cancha Marte Uno.

"Era un muchacho de buenas condiciones que en el Envigado tuvo un lugar para desarrollarse", recuerda Roviro Gómez, quien trabajó con las divisiones inferiores del club naranja, donde fue a parar tras ese gran Ponyfútbol.

De Ibagué se trasladó al sur del Valle de Aburrá. Hoy, el sueño de James es compartido. A su lado, en la lista de mejores jugadores, sobresalen Juan Fernando Quintero (en el Pescara de Italia) y Cristian Palomeque (se dice que ya tiene su destino en Europa), hoy en la Selección Colombia sub-20.

Además de jugadores como Jonathan Estrada, Sebastián Hernández y Jorge Aguirre, o tros chicos, como Héctor Jiménez (Rionegro en 2001), David García (Envigado en 2002) y Diego Ruiz (Turbo en 2003) fueron los mejores pero no llegaron al profesionalismo.

Unos más, como Sergio Joao Rodríguez (hoy en Chelsea), y el ecuatoriano Luis Ángel Intriago (comprado por Nacional), aún esperan por despuntar en el profesionalismo.

"Claro, uno viene al Ponyfútbol queriendo ser parte de los mejores jugadores y ser reconocido. Ojalá a mi se me pueda dar", dice el volante 10 del equipo de Nacional, Julián Caro, uno de los goleadores de los zonales del área metropolitana en 2012.

Pero no solo serán los chicos futbolistas. Los de atletismo quieren emular a Caterine Ibargüen, así como los de natación esperan una oportunidad en los Olímpicos; los de baloncesto sueñan con la NBA; los de béisbol con llegar a las Grandes Ligas; los menores de voleibol ser figuras, como Estanislada Cuello o Madelaynne Montaño; y los tenismesistas, con la oportunidad de imitar las raquetas chinas que son las mejores de este deporte.

Hoy, desde las nueve de la mañana y por 15 días, los sueños de los niños se convierten en una fiesta tamaño Pony.