HISTÓRICO
EL LIBRO DE UN CALUMNIADO
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    EL LIBRO DE UN CALUMNIADO |
Por ANA MERCEDES GÓMEZ MARTÍNEZ | Publicado el 27 de julio de 2013

"Calumniad, calumniad, que de la calumnia algo queda". De esta sabia expresión han sido víctimas muchas personas e instituciones en todos los rincones del mundo.

El jueves de esta misma semana Juan Gómez se refirió a varias que lo afectaron a él y salieron en letras de molde en El Tiempo y El Espectador, en épocas duras para Medellín por cuenta de los extraditables. A quienes le hicieron un montaje o lo llamaron "alcaloide" no parece haberles importado la injusta lesión a su fama y honra. Gracias a Dios los hechos hablan, las cosas se van decantando y la gran mayoría del pueblo, que piensa más de lo que algunos imaginan, creyó en él.

No sé en otras regiones, pero en Antioquia, y muy especialmente en Medellín, la familia Valencia Cossio ha sido, quizá, la más estigmatizada a partir de rumores injuriosos o calumniosos que van de boca en boca. Y cuando se le pregunta a alguien si tiene pruebas, dice simplemente: "No, pero a mí me contaron". Y sigue el de boca en boca.

¿Los atacarán por no haber nacido en cuna de encajes? ¿O por haber crecido en el barrio Aranjuez? ¡Vaya uno a saber…

Recuerdo el proceder de muchos de los medios masivos de información cuando el menor de ellos, Guillermo León, fue sindicado y luego condenado en un juicio que genera muchas dudas. Siempre introducían su nota con el estribillo "el hermano del Ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio …".

Precisamente Fabio presenta, este miércoles 31, un libro sobre los últimos 20 años de historia política colombiana, años en los que él fue protagonista directo de bastantes situaciones. Como título principal escogió una frase que le hemos oído muchas veces: "O cambiamos o nos cambian". El prólogo es del expresidente, Álvaro Uribe Vélez.

Como tuve la oportunidad de leer el texto completo en borrador, lo recomiendo. Es una lección sobre el necesario ejercicio de la Política con mayúscula, como debe ser. Y un recuento de tantas situaciones en las que él actuó o fue testigo.

Fabio no elude ningún tema, ni siquiera el de su hermano ya mencionado, Guillermo León.

Define qué es una paz duradera, estable, justa y real. Al leer este capítulo recordé que fue él quien me dio la idea de que, a fines de la década del 90, abriera las páginas de El Colombiano para un diálogo constructivo entre los actores de la violencia y los constructores de paz en el Urabá chocoano, antioqueño y cordobés.

Tomé la idea y la desarrollé con Ramiro, su hermano, y Francisco de Roux, S.J. En ese diálogo participaron prácticamente todos los convocados.

De los violentos dijeron presente el Eln, el Epl y las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu. ¿Quiénes nunca respondieron a pregunta alguna? Las Farc.

También analiza su papel en los diálogos de paz del exresidente Andrés Pastrana, popularmente llamados del Caguán, y da las razones por las cuales cree que no llegaron a buen puerto, una gran desilusión para él y para Colombia.

De esta reflexión sí que se pueden sacar lecciones para las rondas actuales en La Habana.

Cuenta su sorpresa cuando Uribe, acabado de ser elegido Presidente, lo llamó y ratificó como Embajador ante la República italiana. Y tantas cosas que hizo por la imagen de Colombia y por impulsar Colombiamoda, en uno de los países referencia en este tema.

Al contar el porqué ni él ni sus hermanos Sonia y Ramiro fueron asesinados por Pablo Escobar, aunque estaban en una lista que le mostró un juez cuando lo llamó a declarar, muestra la dimensión ética y humana de su padre, Don Luis Eduardo. Develando un sentimiento muy íntimo, describe a Doña Elvira, una mamá llena de sabiduría, rectitud, humor, fe y amor siempre paciente y comprensivo.

Es obvio que escribe sobre su gestión como Ministro del Interior y su jugada maestra al convocar a la Cámara de Representantes a sesiones extras para que no se hundiera la posibilidad de una segunda reelección del presidente Uribe, quien una y otra vez le dijo esa noche: "Ministro, tengo muchas dudas". También recuerda el respeto con el que el Presidente Uribe acató el fallo de la Corte que le negaba la posibilidad de volver a ser Presidente de Colombia.

Y termino con la pregunta que nos hacemos muchos y que se puede deducir de la lectura del libro de Fabio: ¿Cómo estaría el país si Álvaro Uribe fuese hoy el Presidente?.