HISTÓRICO
El Magdalena, en alerta roja
  • El Magdalena, en alerta roja
POR MARÍA VICTORIA CORREA | Publicado el 31 de enero de 2013

El intenso verano que lleva meses azotando buena parte del país obligó a declarar la alerta roja en el río Magdalena, ya que su caudal se ha reducido de manera significativa. Aunque la navegación continúa, hay restricciones a la carga y al transporte de pasajeros.

Así lo explicó Paulino Galindo, asesor de Cormagdalena, quien indicó que las embarcaciones que se movilizan durante la temporada de lluvias son de hasta 7.200 toneladas y debido a las circunstancias actuales reducen su capacidad de carga en cerca de un 30 por ciento, "lo que implica que hagan más viajes para mover el mismo volumen de carga. Es claro que el rendimiento económico del naviero en enero, febrero y marzo, se reduce en relación con los otros nueve meses", dijo.

Indicó, además, que los sectores con mayores dificultades para el transporte están entre los municipios Barrancabermeja, Santander; San Pablo, Bolívar, y Gamarra, en el Cesar.

Carlos Iván Márquez, director nacional de Gestión del Riesgo, sostuvo que frente a esta alerta roja se ha notificado a los consejos regionales para que se tomen medidas en materia de reserva de agua y buscar alternativas de navegación.

"Las mayores afectaciones que tenemos son en los sectores de transporte y de pesca. Además, le pedimos a los alcaldes ribereños que asuman una actitud de prevención y activen el plan de contingencia para el abastecimiento de agua".

El funcionario recordó que se espera que el pico más alto de la temporada seca se evidencie en febrero, especialmente en la región Caribe y la Orinoquía.

Heiner Mancera, secretario de Medio Ambiente de Barrancabermeja, aseguró que aunque no se han presentado racionamientos de agua las dificultades que han tenido están relacionadas con el transporte de pasajeros y de carga. "También nos hemos visto afectados en la infraestructura del puerto de Cormagdalena ya que hubo erosión y el muro se cayó", dijo el funcionario.

Destacó que cuando hay niveles tan bajos en el caudal, como los actuales, el más afectado es el transporte porque las embarcaciones "deben ir lentas y con todo el cuidado".

Por su parte, Cristóbal Vanegas, alcalde de San Pablo, Bolívar, sostuvo que en su municipio la navegación continúa y que los pescadores han seguido con sus faenas.

Según habitantes ribereños, hacía más de veinte años no observaban un río tan seco y con tantas islas. Claman porque vuelvan las lluvias.