HISTÓRICO
El modelo de ciudad
EL COLOMBIANO | Publicado el 03 de septiembre de 2011
El orgullo y satisfacción que dicen sentir los medellinenses por la ciudad son los mismos que debe valorar la actual Administración Municipal por los destacados indicadores de la Encuesta de Percepción Ciudadana 2011, cuyos resultados fueron presentados este viernes por el Programa Medellín Cómo Vamos, del que hace parte EL COLOMBIANO en asocio con otras ocho reconocidas entidades privadas.

Medellín es hoy la ciudad con la mejor calidad de vida de todo el país y tiene, de lejos, los mejores índices de gestión y desarrollo, comparados con el resto de capitales que también adelantan el programa, entre ellas Bogotá, Cali, Cartagena y Bucaramanga. Siete de cada 10 habitantes dicen que vamos por buen camino y 9 de cada 10 se sienten orgullosos de habitar en Medellín. En Bogotá, por ejemplo, el nivel de insatisfacción y pesimismo sobre el futuro de la ciudad es de 7 por cada 10.

No obstante que el tema de seguridad sigue siendo el pilar fundamental de la calidad de vida para los medellinenses, tal como ocurre en buena parte del país, la encuesta de Ipsos Napoleón Franco (con una muestra de 1.500 personas) preguntó en esta coyuntura electoral, a poco menos de dos meses de los comicios de octubre, cuál sería el modelo de ciudad que quieren los ciudadanos. Un insumo fundamental para quienes aspiran a dirigir los destinos de Medellín en el próximo cuatrienio y un referente para quienes tenemos la responsabilidad de elegirlos.

Sin soslayar la importancia de tener unos programas muy consolidados en materia de educación, salud y servicios públicos, y avances significativos en movilidad, espacio público y recreación, es fundamental decir que en vez de uno, los encuestados propusieron dos modelos de ciudad.

Uno, que corresponde al 35 por ciento del total de la muestra, es el de los optimistas, que están satisfechos y se sienten más seguros, pero no conocen la gestión del saliente alcalde. Son los que les dan mayor importancia a los partidos políticos, al carisma o la personalidad del candidato, y son fácilmente influenciables por los familiares y amigos a la hora de elegir.

El otro, es decir el 65 por ciento de los encuestados, corresponde a los menos optimistas sobre el rumbo de la ciudad, que se sienten menos seguros, pero reconocen que la labor del Alcalde es favorable. A la hora de elegir dan mucha importancia a que el candidato no sea corrupto. Un dato vital para estas próximas elecciones que demuestra que la gente está adquiriendo madurez política.

Esos dos modelos de ciudad resultaron de preguntar por 16 temas prioritarios de la agenda pública, pero seis de ellos son considerados el corazón del programa del próximo alcalde: empleo, calidad y cobertura en salud, en educación, fortalecimiento de la seguridad, lucha contra la pobreza y atención a la población vulnerable, y más oferta de vivienda. La gran diferencia es que mientras el grupo minoritario (35%) cree que la mejor opción contra el desempleo es abrir puestos de trabajo; el segundo (65%) pide capacitación de los jóvenes para el empleo.

Un tema crítico, que obliga a revisar las estrategias, tiene que ver con la poca participación ciudadana en la toma de decisiones y la alta percepción de que en Medellín es poco lo que se está haciendo en la lucha contra la corrupción. Para tomar nota.