HISTÓRICO
El monorriel puede ser un error histórico: académicos
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Por LEÓN J. SALDARRIAGA L. | Publicado el 16 de agosto de 2013

Con el proyecto del monorriel que está contenido en el Cinturón Verde, la administración de Medellín podría cometer un "error histórico" si no tiene muy claras las prioridades de las zonas que pretende intervenir.

La advertencia fue planteada por varios de los participantes en la mesa de revisión del POT, convocada por Urbam Eafit y Medellín Cómo Vamos, que evaluó los retos y oportunidades del Cinturón Verde Metropolitano.

El ingeniero civil Juan Pablo Ospina Zapata, del grupo Movilidad-Urbam Eafit, interrogó si un monorriel es la prioridad para esas zonas, pues "no es coherente con lo sugerido por Bio 2030".

Según un estudio, dijo, los grandes atractores de viajes allí son el bus, la caminata y la moto, y en la comuna de Manrique la dependencia más alta es con el Centro y el Sur. "El usuario va a seguir actuando de manera natural, y el monorriel tampoco responde a las lógicas de movilidad en la Comuna 9 (Buenos Aires)", agregó.

El director de Urbam, Alejandro Echeverri, quien actuó como moderador, manifestó que la decisión de solucionar y buscar programas y políticas para los bordes de la ciudad y el área metropolitana es algo urgente que debe recibir apoyo de la ciudad, pero observó que una preocupación que le queda de fondo es que el proyecto de Cinturón Verde va a ser el modelo de orientación de los bordes.

Si bien el POT lo dice, señaló que define mucho más cómo se van a ocupar en el Cinturón Verde y dentro de este proyecto hay unos elementos que inducen y dan un mensaje que promueve una ocupación intensiva todavía.

Pero el monorriel como sistema de transporte en la parte alta de la ciudad, me parece que "es una tecnología de una escala inadecuada, es insostenible económicamente y da un mensaje de construcción sobre las laderas de la ciudad que podría ser un error histórico".

Sobre el contexto general del Cinturón Verde, Echeverri dijo que muchos componentes han tenido un desarrollo grande y se trabaja con comunidades locales, caso de identificación de senderos, huertas urbanas, en fin.

Pero insistió que el proyecto monorriel y los equipamientos de servicios más pesados en la parte alta de la ciudad, sí requieren una discusión pública, académica, intelectual y social mayor con comunidades para no cometer un error y mejor aprovechar esta decisión política y contribuir al control de crecimiento de los bordes.

La arquitecta Tatiana Zuluaga García, de Proantioquia, complementó que hay un paradigma entre la mitigación y la consolidación del territorio, pues cuando se mitiga la gente lo ve como una consolidación. De ahí que la intervención no puede ser netamente física, sino articulada y necesita una construcción colectiva.

Por eso su advertencia de que "sería catastrófico" si todas estas gestiones generan mayor densificación de la ciudad. "Hay equipamientos atractores y otros contenedores del territorio. Sería un error que en 10 años se diga que fue la peor estrategia porque promovió la ocupación", sostuvo.

En ese perfil, el ingeniero Francesco Orsini señaló que al ubicar servicios y vías, el borde se puede convertir en un elemento atractor y, en lugar de controlar, puede inducir la urbanización, con otro riesgo de desplazamiento de moradores.

Para completar los reparos, una estudiante de secundaria, Eulalia Borja, matizó el debate al recalcar la importancia de las opiniones de quienes viven en ese contexto. "La montaña nos acogió cuando la ciudad entera nos dio la espalda. Ahora hablan de calidad de vida y nosotros luchamos por la dignidad humana", dijo la adolescente.

También defendió el derecho a la ruralidad, y consideró que, aunque lo nieguen, el Cinturón Verde va a desplazar gente de las laderas y de pronto no va a ser bueno ni para el campo ni para la ciudad. "Aunque verde, todo cinturón aprieta", dijo de manera alegórica.