HISTÓRICO
El narcotráfico: ese monstruo que Luis Carlos Galán despertó
  • El narcotráfico: ese monstruo que Luis Carlos Galán despertó | En muchos de los actos públicos, Galán rechazó abiertamente la cultura mafiosa. FOTO ARCHIVO
    El narcotráfico: ese monstruo que Luis Carlos Galán despertó | En muchos de los actos públicos, Galán rechazó abiertamente la cultura mafiosa. FOTO ARCHIVO
Por MARÍA VICTORIA CORREA | Publicado el 16 de agosto de 2014

Aunque la lucha contra la mafia siempre estuvo en sus consignas, fue tras el atentado contra Alberto Villamizar, en 1986, cuando Luis Carlos Galán decidió formalizar su lucha ideológica y convocar a un frente nacional contra el narcotráfico.

Se quedó sólo. Su grito no tuvo eco. Nadie le puso atención. Convocó a los partidos y a los medios de comunicación, a empresarios y a amigos, pero, cuenta Alonso Salazar en su libro "Profeta en el desierto" que a los "pocos días se quejó de la falta de receptividad. Tanto las izquierdas como las derechas evadían el debate y transaban con los narcotraficantes en diversas regiones del país buscando beneficiarse de su dinero o de su influencia social".

A pesar de esto, Galán parecía imbatible y frente a esta soledad ideológica, dijo que el país vivía "unas largas vacaciones morales" y siguió con su debate frontal contra los narcotraficantes, acompañado por algunas columnas del entonces director de El Espectador, Guillermo Cano, quien escribió una seguidilla de artículos contra la mafia.

Sin embargo, desde siempre, el discurso de Galán estuvo marcado por la obsesión de golpear el monstruo mafioso que dormía bajo el cuidado de políticos solapados. Fue por eso que en 1984 cuando el líder del nuevo liberalismo Jairo Ortega adhirió a su campaña e inscribió en segundo renglón a Pablo Escobar, Galán —cuenta Salazar— en un acto público en el parque de Berrío, rechazó estos vínculos y expulsó de la campaña a Ortega y a Escobar, no sin antes sentenciar: "No podemos aceptar el apoyo de personas que no tienen cómo explicar sus fortunas".

El profesor de la Universidad de la Sabana, Hernán Olano, recuerda que Galán también hizo una arriesgada oposición en el Congreso cuando se veía venir la presencia de Escobar en el Capitolio.

"Galán, en el 1982, después de crear la disidencia del Nuevo Liberalismo, quiso enfrentar la corrupción y el narcotráfico en todo el país lanzando su movimiento a todas las asambleas, concejos y comisarías del país, con el propósito de conformar su equipo y garantizar una lucha frontal contra ese flagelo que ya se veía venir en todas las regiones del país. Esto es parte de lo que llevó a la tumba".

Explica Olano que esta lucha no fue solo contra Escobar, sino, "contra todos los vínculos que se habían vuelto ancestrales en algunas regiones de Colombia por parte de algunos políticos. Durante todos esos años siempre se había hablado de la posible vinculación de algunos políticos, incluso, de altos cargos del Estado, con actividades más que todo relacionadas con la marihuana, que era lo que más se comercializaba en ese momento".

Maruja Pachón, directora de la Escuela Galán, recuerda que la preocupación de Galán por el narcotráfico no tenía nada que ver con una posición moralista, ya que era un liberal y un demócrata. "Su preocupación era que veía el enorme crecimiento de las organizaciones criminales que venían desarrollando una economía enorme, y la penetración que tenían en la sociedad, en la política. Siempre manifestó un rechazo categórico a esa cultura mafiosa".