HISTÓRICO
El negocio de hacer felices a los empleados
  • El negocio de hacer felices a los empleados | Daniel Peláez, Sebastián Obregón y Sebastián Molina lideran el plan de la felicidad en la empresa Enmedio. FOTO MARIO F. VALENCIA
    El negocio de hacer felices a los empleados | Daniel Peláez, Sebastián Obregón y Sebastián Molina lideran el plan de la felicidad en la empresa Enmedio. FOTO MARIO F. VALENCIA
Por NICOLÁS ABREW QUIMBAYA | Publicado el 26 de julio de 2014

Lo que empezó como una ola internacional "cuanto más felices más productivos" para motivar a los empleados, demostró que las tasas de retorno son altas evitando los altos costos financieros de la rotación de personal.

Es así como la tendencia de felicidad industrial está creciendo en Colombia, debido a que son varios los ejemplos de firmas nacionales que tienen en marcha proyectos con compensaciones emocionales para los trabajadores.

En Medellín hay varios casos, uno de ellos es el de Enmedio, que ha implementado estrategias para que sus empleados entiendan la felicidad como herramienta de trabajo. Surgió después de detectar la alta rotación que existía de personal y el costo que eso conlleva. Fue entonces cuando descubrieron que el salario es solo una motivación de corto plazo. "Con el plan de la felicidad mejoramos el desempeño de la compañía, generamos una cultura propia y una identidad real porque involucramos a todos los empleados para construir nuestros valores. Antes, en promedio 12 personas se iban al año de la compañía, en la actualidad son solo tres, y la meta es llegar a cero", explicó Daniel Peláez, gerente regional de Enmedio.

Su premisa es divertirse en el trabajo. El primer punto de su plan es reconocer los pequeños logros para hacer que los empleados se sientan importantes y a gusto. Por ejemplo, para motivarlos cada trabajador tiene medio día libre cuando cumple años, premios en diferentes categorías, pastillas de felicidad que se entregan cada tres semanas con bonos para comprar cosas, al regresar de vacaciones encuentran en su puesto de trabajo un letrero que dice "nos hiciste falta", les dictan talleres de felicidad, tiene hamacas para la siesta, entre otros beneficios que no son materiales.

Cada uno tiene en su puesto de trabajo una placa con su nombre y una estrella por cada año que lleva vinculado. Para celebrar el aniversario el gerente le envía un mail personalizado destacando sus cualidades y la importancia de su contribución para el éxito del negocio.

Los propios empleados pueden organizar capacitaciones para sus compañeros "porque la gente se motiva mucho compartiendo conocimiento y esta es una de las fortalezas. Quizás alguien quiere aprender a manejar Excel, pues el compañero de otra área le ayuda, y con temas de ese estilo es una forma de construir actividades alternas y agradables", explicó Sebastián Obregón, gerente general de Enmedio.

El caso Susy
Otra empresa local que se destaca por el buen ambiente laboral es la Repostería Susy, en la que el rostro de trabajar a gusto se evidencia en cada puesto de las diversas áreas. Sin embargo, la labor no termina ahí, ya que uno de los objetivos es sorprender al cliente.

"La gente cree que prestar un buen servicio es cumplir con entregar un producto con las características ofrecidas y a tiempo. Eso no es cierto, eso simplemente es cumplir con lo que el cliente pagó, nosotros creemos que el "pegante" con los clientes es ofrecerles más allá de lo que compró o lo que esperaba, en eso estamos trabajando", afirmó el gerente de la firma, Evaristo Piedrahíta.

Epidemia de felicidad
Tony Hsieh, fundador y director general Zappos, una tienda de zapatos on line con su filosofía de "cuanto más felices, más productivos" logró que su empresa fuera la startup más innovadora, estar en el sexto lugar del ranking de las 100 mejores empresas para trabajar en el mundo, además ser elegida en la portada de Fortune.

Por ejemplo, en su call center únicamente están sus mejores empleados quienes tienen la libertad de valerse de su personalidad y con tiempo ilimitado para atender los requerimientos de los clientes, ya que no deben seguir un libreto como sucede en el 99 por ciento de los casos.

Las oficinas centrales de Zappos están decoradas de forma extravagante, cuentan con salones para tomar la siesta y pese a que sus empleados gastan el 20 por ciento de su tiempo jugando, su facturación alcanza los 1.000 millones de dólares anualmente.

Su éxito fue de tal magnitud que en el 2005 Amazon hizo una oferta de compra por 370 millones de dólares, pero Hsieh se dio el lujo de rechazarla porque la cultura de su empresa está por encima de cualquier cosa. Finalmente en 2009 llegaron a un acuerdo de venta por 1,2 millones de dólares, con la única condición de conservar la esencia y fue como en los primeros seis meses duplicaron su nivel de ventas.

Este caso sirvió de inspiración para que OpenEnglish, el famoso curso de inglés on line, fuera pionera en crear el cargo de Director de Felicidad, a cambio de tener un Director de Recursos Humanos con el fin de posicionar la cultura del optimismo. Esta decisión la tomaron porque consideran que una persona feliz tiene menos probabilidades de atraer conflictos, estará menos estresada y por ende será más productiva.

A nivel internacional existe un fenómeno llamado Happyshifting, una tendencia para que las personas sean felices en su trabajo especialmente entre jóvenes emprendedores, optimistas, pero sobre todo con la capacidad de elegir objetivos a largo plazo sin importar el sacrificio económico con tal de conseguir la felicidad.

Algunas de las empresas que han adoptado este concepto son Google o Microsoft, las cuales proporcionan un grado de libertad a sus trabajadores, permitiendo que establezcan su propio ritmo de trabajo en el horario que mejor les convenga y con medios de transporte poco convencionales entre sus instalaciones.