HISTÓRICO
El nuevo aprendiz de brujo
Jorge Giraldo Ramírez | Publicado el 08 de marzo de 2009
Marx hablaba de los aprendices de brujo como aquellos que desataban conjuros cuyas consecuencias no eran capaces de controlar.

Probablemente esa figura surgió en su mente tras el impacto que le produjo la historia de Frankenstein en la famosa novela de Mary Shelley. A mí me recuerda más bien la tragedia de Tyrell y Roy en "Blade Runner", el padre diseñador genético que muere cuando su criatura, entre lágrimas, le aplasta su cabeza.

De aprendices de brujo ha estado plagada Colombia y uno de sus abracadabra ha sido la "combinación de todas las formas de lucha". La frase está asociada al Partido Comunista pero tal vez el principal administrador de esa práctica haya sido el Partido Liberal.

Hoy se recuerda como anécdota el apoyo de Lleras Restrepo a los guerrilleros del Llano, pero el gran mago negro fue sin duda Alfonso López Michelsen quien jugó a varias bandas con narcos, guerrillas, reinas de belleza e infiltraciones en otros partidos.

López ha muerto y tiene un heredero. Se trata de Ernesto Samper Pizano.

Samper, que escapó del proceso político por la financiación de su campaña, ahora quiere escapar de la sanción moral que le extendió la opinión pública.

Siguiendo a su maestro está desatando fuerzas que se cree capaz de ponerlas a su servicio: aconseja a Piedad y se encarga de que tenga buena prensa, infiltra al Polo Democrático a través del clientelismo que comió de su mano en el pasado, mantiene en jaque al Partido Liberal amenazado de división y le hace ojitos a las Farc a ver si los pone a jugar en su estrategia.

Lo más triste para este columnista es que ponga de peón a su hermano Daniel. Lo metió como garante en las últimas liberaciones y lo hizo empañar su profesionalismo haciéndole coro a los empleados de Chávez con carné de periodista.

Ahora Daniel Samper sale a hacer una defensa idiomática y gramatical de las Farc en la que desliza una frase vergonzosa. Dice que "los awás masacrados, aunque los escriban con A, no resucitan". Él que condenó en una página completa un sobrevuelo del Ejército colombiano sobre territorio nacional, le dedica una frase satírica a la masacre de la guerrilla contra el pueblo awá.

Ernesto Samper usa y deslustra a su hermano. Debe creer que puede usar al Polo, a Piedad y a las Farc a su gusto. Debe creerse con poderes superiores a los de Chávez y Cano.

Quiere imitar a sus predecesores que ganaron poder a costa del sufrimiento de los colombianos, que se encumbraron sobre los cadáveres de sus conciudadanos, como los dibujaba Ricardo Rendón.

Al Samper que no vio el elefante en su despacho presidencial le debe tener sin cuidado mirar la clase de bestia que está alimentando.