HISTÓRICO
EL NUEVO MANAGEMENT
  • EL NUEVO MANAGEMENT
Por JUAN CARLOS QUINTERO C. | Publicado el 17 de julio de 2014

Cada día el mundo de la gerencia simplifica sus postulados para que puedan ser asimilados por la comunidad en general. Por eso, ahora la literatura empresarial está llena de cuentos con personajes como ardillas en el libro de Ken Blanchard y Sheldon Bowles, "A la carga o Gung Ho ", que plantea una técnica revolucionaria para estimular el entusiasmo, el desempeño y lograr resultados en cualquier organización. También, hay ratones en una central quesera en "Quién se ha llevado mi queso ", de Spencer Johnson, buscando orientar sobre cómo enfrentar el cambio, y también está el pavo real en el reino de los pingüinos, de Barbara Hateley, Warren H. Schmidt, para tratar el tema de la administración de personal. Por eso, para estar al margen de esta tendencia les comparto a los lectores estos cuentos que les brindarán grandes enseñanzas.

Un pajarito volaba hacia el sur durante el invierno, hacía tanto frío que el pajarito se congeló y cayó al suelo, mientras yacía en el suelo, una vaca se acercó y defecó encima del ave. "Arropado" por la boñiga de la vaca, el pajarito comenzó a sentirse calientico. De hecho, estaba reviviendo y sintiéndose feliz se puso a cantar. Un gato que por allí pasaba, le oyó y se acercó a investigar, descubrió al pajarito, lo sacó de allí y ¡se lo comió… Moraleja: 1. No siempre el que "te echa mierda" es tu enemigo. 2. No siempre el que te "saca de la mierda" es tu amigo y, sobre todo. 3. Cuando estés "de mierda hasta la cabeza", mantén la boca cerrada.

Un cuervo estaba sentado en un árbol, sin hacer nada en todo el día. Un conejito vio al cuervo y le preguntó: "¿Podría yo también sentarme, sin hacer nada, todo el día?" El cuervo le respondió: "Claro. ¿Por qué no? El conejito se sentó a la sombra del árbol y se puso a descansar. De repente apareció un zorro que saltó sobre el conejo y se lo comió. Moraleja: Para poder estar sentado sin hacer nada debes estar sentado muy, muy alto.

Un pavo estaba hablando con un buey. Me encantaría ser capaz de subir a lo alto de aquel árbol, dijo el pavo, pero no tengo la energía suficiente. ¿Por qué no comes alguno de mis excrementos? le contestó el buey, son ricos en nutrientes. El pavo le hizo caso y comprobó que realmente le aportaba la suficiente energía para alcanzar la primera rama del árbol. Al día siguiente, después de una nueva ración, alcanzó la siguiente rama. Pasado un tiempo, el pavo logró subir hasta lo más alto. Rápidamente, fue localizado por un granjero. El granjero disparó al pavo y este cayó del árbol. Moraleja: Comer mierda te puede llevar a lo más alto, pero no te garantiza quedarte allí.

Un vendedor, un empleado administrativo y el gerente van a almorzar y tirada en el suelo, encuentran una antigua lámpara de aceite. La frotan y aparece un genio. Como generalmente otorgo tres deseos, les voy a dar uno a cada uno, dice el Genio. ¡A mí primero…, pide el empleado administrativo. Quiero estar de vacaciones en el Caribe y ¡cataplum, desaparece… Sin salir de su asombro, el vendedor grita: ¡Ahora a mí…, quiero estar en Hawai descansando en la playa con mi masajista personal, con una inagotable provisión de cerveza y ¡puf, desaparece… Bueno, ahora te toca a tí, le dice el genio al gerente. Quiero que esos dos vuelvan a trabajar después del almuerzo. Moraleja: Siempre hay que dejar que el jefe hable él primero.