HISTÓRICO
El ocelote vive en bosques del Aburrá
POR JUAN CARLOS VALENCIA GIL | Publicado el 09 de febrero de 2013
Huellas y excretas fueron los primeros indicios que tuvieron Juan David Sánchez y Sebastián Botero para sospechar de la presencia del ocelote en la reserva San Sebastián - La Castellana, en zona rural de Envigado.

Las vieron en agosto de 2012. Eran incrédulos pues la especie se mueve mucho en busca de alimentos. De ahí su alegría a final de año cuando, en el video captado por una cámara automática, estos biólogos del colectivo Aburrá Natural comprobaron que el tigrillo, el tercer felino más grande del país tras el jaguar y el puma, habita en bosques del alto del Escobero, a media hora de Medellín.

Un registro nocturno de 20 segundos, en el que solo se ven el lomo y la cola, sirvió de evidencia. "Sabemos que es ocelote porque su tamaño es tres veces el de un gato doméstico, sus manchas son en rosetas y no en puntos, como las del tigrillo lanudo, y por el largo de la cola y el tamaño de los excrementos y las huellas", explicó Juan David.

Recordó que hace ocho años Corantioquia liberó unos ocelotes por el alto de San Miguel, en Caldas. Desde entonces, dijo, no sabían de reportes cerca del área metropolitana. "Es la especie más grande de tigrillo que hemos visto y es sorprendente que esté en el Valle de Aburrá", comentó.

El hallazgo se suma a los del tigrillo lanudo, el margay (también tigrillo) y el yaguarundi, todos felinos, que ha logrado este grupo de enamorados de la naturaleza en esta zona limítrofe con El Retiro.

En el libro Los felinos de Colombia, de Esteban Payán Garrido y Carolina Soto Vargas, se describe que en el país hay unos 70 registros de ocelote en los últimos 12 años.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza califica la especie como de preocupación menor y tendencia decreciente en sus poblaciones. Sin embargo, Payán, director en Colombia de la Fundación Panthera, señaló que si bien es el felino más común en el país, "es muy malo el nombre de preocupación menor; está en observación".

Este biólogo estimó que en el territorio nacional puede haber 15 ejemplares en cada 100 kilómetros cuadrados. "Qué felicidad tener uno cerca de Medellín. Su piel es más bonita que la de un jaguar", expresó y destacó que su importancia radica en que controla roedores y marsupiales.

Indicó que en el país no se sabe de ataques de ocelotes contra humanos, por lo que invitó a los ciudadanos a protegerlos y a no sentir miedo cuando los vean. Eso sí, encerrar las gallinas, puesto que ellas sí pueden ser sus presas.

Agustín Gutiérrez, director de Parques y Arborización de Envigado, expuso que el Municipio está configurando un sistema de áreas protegidas que estarán en las seis veredas: El Vallano, El Escobero, Santa Catalina, Perico, Pantanillo y Las Palmas.

Agregó que la Alcaldía señalizará para proteger la fauna, debido a que algunos tigrillos han sido atropellados. Para 2013 la Secretaría de Medio Ambiente cuenta con un presupuesto de 20.000 millones de pesos y, de ellos, 270 millones son para áreas protegidas. Podrían pasar de 500 millones con aportes de Corantioquia para caracterización de animales, anotó.

Víctor Vélez, coordinador de Fauna Silvestre del Área Metropolitana, autoridad ambiental en el Aburrá urbano, excepto en Envigado, informó que en 2012 el ente invirtió 6.000 millones de pesos en conservación de esta fauna. Añadió que tienen inventario de aves y reptiles de la zona y que con Corantioquia harán este año el de mamíferos silvestres.

Corantioquia, autoridad en Envigado y territorios rurales del Aburrá, respondió que su trabajo se basa en el Programa nacional para la conservación de los felinos en Colombia, del Ministerio de Ambiente.

En San Sebastián-La Castellana Aburrá Natural ha detectado zorros y tucanes, entre otras especies. Pero por el robo y destrucción de sus cámaras, se retiró de allí y ahora sondea otros puntos del Aburrá.

Sus integrantes ya han visto martejas, que son monos nocturnos de grandes ojos. Y no se quieren quedar inventariando: "Monitorearemos las especies para describir su estado de conservación, el de los bosques y para determinar acciones por seguir y potenciar la biodiversidad", concluyó Juan David.