HISTÓRICO
El pescador de cocaína
  • El pescador de cocaína | Sebastián Cordero y Andrés Crespo estuvieron en Medellín durante el lanzamiento en Colombia, el sábado pasado. FOTO CORTESÍA
    El pescador de cocaína | Sebastián Cordero y Andrés Crespo estuvieron en Medellín durante el lanzamiento en Colombia, el sábado pasado. FOTO CORTESÍA
Por JUAN DAVID MONTOYA | Publicado el 06 de febrero de 2013

Regresa al país Pescador, esta vez en salas, una producción colombo-ecuatoriana que el año pasado se llevó el premio a mejor actor en el Festival de Cine de Cartagena.

"Es una historia que de alguna manera humaniza el tema del narcotráfico a pequeña escala", comenta Andrés Crespo, quien interpreta a Blanquito, el papel que lo hizo ganador en Cartagena y en La Habana. "Creo que le da una perspectiva que es la única genuina: a veces no hay buenos y malos, sino gente haciendo cosas que necesita hacer en un momento dado".

El filme arranca en El Matal, un pueblo pesquero del Pacífico ecuatoriano hasta donde las aguas arrastra un cargamento de cocaína. Para vender la droga y explorar el mundo más allá de su simple vida de pescador, Blanquito emprenderá un viaje junto con una colombiana efervescente, de la costa a la sierra ecuatoriana.

El papel coprotagónico es de la caleña María Cecilia Sánchez, quien ha participado de películas como Satanás, El Arriero y La Pasión de Gabriel.

Coproducción entre vecinos Más allá de un filme sólido, premiado por varios festivales latinoamericanos –ganó también los premios a mejor director y mejor actor en Guadalajara–, llama la atención su modelo de coproducción.
La historia original fue publicada por la revista Soho de Ecuador. Asegura el director, Sebastián Cordero, que esta en efecto involucraba una pareja colombo-ecuatoriana. Quizá para mover la taquilla en Colombia, las tres ciudades principales aportan talento para esta coproducción internacional.

Por Bogotá, la banda sonora, a cargo de La 33; de Cali, María Cecilia Sánchez; y por Medellín, la coproductora Contento Films. "Distribuir en países vecinos es para todo el mundo el mayor misterio", asegura Cordero. "Es de los retos más grandes que hay. En un futuro lo ideal sería que se cree algún tipo de programa de distribución transnacional", propone.