HISTÓRICO
El rugby llegó a Urabá
  • El rugby llegó a Urabá | Francisco Pino, Cristian Rodallega, Jhon Urrutia, Elifeleth Suárez y Kevin Chaverra, los urabaenses. FOTOS MANUEL SALDARRIAGA
    El rugby llegó a Urabá | Francisco Pino, Cristian Rodallega, Jhon Urrutia, Elifeleth Suárez y Kevin Chaverra, los urabaenses. FOTOS MANUEL SALDARRIAGA
Por Santiago Hernández Henao | Publicado el 19 de enero de 2013

De cuenta del fútbol, Francisco Pino llegó a la Marte en Medellín. Con el rugby conoció Australia.

Francisco, junto a Elifeleth Suárez, Jhon Arley Urrutia, Cristian Rodallega y Kevin Chaverra, son el fruto del rugby que llegó a Urabá, que quiere estar en selecciones Colombia y que sueña con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Hace un par de meses, de la mano de la Liga de Antioquia, la Federación Colombiana y la Cancillería, este deporte de raíces inglesas, de abolengo en muchos países, terminó en una de las zonas más pobres, pero con más talento deportivo de todo el país.

“Llegaron al colegio a buscar que quiénes queríamos jugar rugby. De ahí, los amigos fueron invitando a más gente. Yo no lo había visto, pero me gustó”, dice Kevin, jugador mediocre de baloncesto, pero que con el rugby ya estuvo en la primera concentración para hacer parte de la Selección al Suramericano de sevens.

Rodallega llegó más lejos. Como parte de un trabajo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, Urabá -y en especial Apartadó- es uno de los lugares que pretenden explotar deportivamente. Y gracias al rugby, una decena de niños de la zona conocieron el deporte en Francia, la sede del Mundial de 2009. “Conocimos gente, jugadores importantes, clubes de rugby, entrenamos y visitamos. Fue una gran experiencia”, dice Cristian, que aún mantiene la camiseta del viaje y el llavero con un balón.

A Pino le tocó el viaje a Australia. “Allá juegan mucho, son más grandes que nosotros, que somos grandes acá. Conocí mucho, hasta el estadio Olímpico”, dice el chico que apenas vio la Marte Uno jugando fútbol, pero que ahora piensa en grande.

Los cinco, amigos y vecinos del barrio Obrero de Apartadó, son la avanzada. En la zona ya hay 80 muchachos jugando, y la propuesta de hacer una cancha nueva. “De acá a final de año pretendemos tener casi 300 jugadores, incluyendo mujeres. Y para el próximo año ganarnos el derecho a entrar a una Selección, no por invitación, sí por talento”, anota el técnico Juan Andrés Valdelamar. Hoy, la tierra de los futbolistas da jugadores de rugby, que llegan lejos, tan lejos como Australia y Francia.