HISTÓRICO
El señor del arte que fue don Leonel
  • El señor del arte que fue don Leonel | El maestro Leonel Estrada era un trabajador, muy dedicado. Hasta sus últimos días pintó. Sus exequias son hoy, a las 2:45 p.m., en la parroquia de San Lucas. FOTO ARCHIVO
    El señor del arte que fue don Leonel | El maestro Leonel Estrada era un trabajador, muy dedicado. Hasta sus últimos días pintó. Sus exequias son hoy, a las 2:45 p.m., en la parroquia de San Lucas. FOTO ARCHIVO
Por MÓNICA QUINTERO RESTREPO | Publicado el 09 de noviembre de 2012

Leonel Estrada no era un solo Leonel Estrada. Era un cuerpo, con un montón de leoneles: el ortodoncista, el crítico de arte, el poeta, el promotor, el ceramista, el escultor, el experimentador. El artista.

Tenía 91 años. La lucidez estaba perfecta y también la mano. Uno de sus nietos, de los 17 que tuvo, cuenta que en los últimos tiempos casi que hacía un cuadro diario. Si de algo hablaba el maestro era de la creatividad.

"Él tenía una teoría y precisamente cuando la creatividad es un goce y no un trabajo, es cuando se redime una persona espiritualmente", señala su gran amigo Darío Ruiz.

La religión fue parte fundamental de su vida. Por eso él añade que estaba preparado para la muerte. Estrada decía que era un trance necesario hacia Dios. "Era profundamente católico. Entonces, con esa gran preparación espiritual, la muerte no era un trauma".

Entre todas esas personas que era el maestro, también estaba su ser bailarín, de musicólogo y de humorista. "Era contador de chistes", expresa Gustavo Molina , uno de sus yernos.

Esa vena lo llevó a un libro, incluso: Chistes blandos. Sin embargo, lo que era el maestro, sobre todo, era un hombre festivo y alegre. "La risa es una terapia -diría Leonel un día en algún artículo-. El día que pasa sin uno reírse, lo perdió".

Muchas ideas
En el arte fue un pionero. Algunos alcanzaron a llamarlo un midas, porque tenía un interés por incentivar a los demás, por enseñar.

"Muy joven entendió el papel del arte en la sociedad. Se le entregó al trabajo artístico y ayudó a la divulgación de las artes. Fue el gestor de las bienales de Coltejer y ello permitía poner en escena a la ciudad con las corrientes de arte del mundo", explica Marta Elena Bravo, investigadora cultural y amiga del artista.

Él era un promotor, sobre todo, de lo educativo y lo cultural. Ahí sacaba su poder de decisión, sus grandes ideas, su solidaridad, y se convertía en un defensor de espada y capa.

"Puede ser que haya quienes no compartan algunas ideas con Leonel Estrada , pero de todos modos él es respetado como un ídolo. Es más: cuando yo lo miro, me parece que se le nota una aureola", comentó en un perfil Hildebrando Mejía, uno de sus buenos amigos y dueño de la galería Arte Autopista.

Se fue el maestro Leonel. Sin embargo, no será como ese verso de su poema: "El morir trae el olvido". Él fue un montón de leoneles que quedaron en la ciudad a través del arte, de su experimentación, de sus propuestas. Es un referente. Como un diccionario (supo tantas cosas e hizo otras tantas) que es difícil no volver a él.