HISTÓRICO
El surf chocoano deja huella en San Andrés
  • El surf chocoano deja huella en San Andrés | Los pioneros del surf en Chocó demostraron en San Andrés que este deporte apasiona y gana adeptos en esa región de Colombia. FOTOS RODRIGO MORA-INDEPORTES
    El surf chocoano deja huella en San Andrés | Los pioneros del surf en Chocó demostraron en San Andrés que este deporte apasiona y gana adeptos en esa región de Colombia. FOTOS RODRIGO MORA-INDEPORTES
Por JOHN ERIC GÓMEZ MARÍN Enviado especial, San Andrés | Publicado el 26 de agosto de 2013

En uno de los aviones que desplazó a una parte de la delegación antioqueña a los Juegos de Mar y Playa de San Andrés, se encontraban tres deportistas y un entrenador que llamaban la atención por su pinta de futbolistas. Pero eran surfistas y, además, chocoanos.

Para ellos era la primera vez en un avión y se les notaba nerviosos. Se agarraban duro de las sillas, la mirada iba de un lado para otro, sudaban y rezaban. Pero cuando aterrizaron en San Andrés y vieron el mar, sus ojos dejaron de revelar miedo y se llenaron de brillo. Ese era su hábitat natural y en pocas horas estarían sobre una tabla compitiendo en las justas.

Llegaron a las playas de San Luis, en el archipiélago, y junto a un indígena kogui se robaron los aplausos. No ganaron, pero para ellos, más que una competencia, el surf es una forma de vida que, atada como un cordón umbilical, llevan desde niños.

"Nacimos en la playa. Desde pequeños esa fue nuestra opción de salir adelante en el deporte. El conocer una tabla y percibir la sensación de estar arriba de ella, inmediatamente hizo que nuestro amor por el surf creciera", dijo el entrenador Néstor Tello Arboleda. Cuenta que viajó a San Andrés con tres alumnos de los 27 con los que trabaja en Chocó para el desarrollo de este deporte.

Edwin y Luis Henrique Díaz, además de Santiago Mosquera, fueron los que acompañaron a Néstor. Son apenas unos niños, pero en las olas asumen su deporte como adultos profesionales. Tienen 17, 15 y 13 años, respectivamente.

A la pregunta de por qué no se decidieron por un deporte como el fútbol, muy popular en esa región, de inmediato responden que nunca los sedujo y ni siquiera conocen a Jackson Martínez, ídolo de esa tierra. Todo porque sus vidas han transcurrido sobre las olas.

"Dios me dio la oportunidad de practicar el deporte de la tabla y no el fútbol", dice Edwin Díaz y de verdad se le ve agradecido, porque a pesar de que el primer día de competencias debió enfrentar una feroz tormenta, no dudaba en nadar sobre su tabla para buscar la mejor ola.

"Donde nosotros casi siempre entrenamos, lo hacemos bajo condiciones extremas. Mi papá me enseñó a no temerle al mar porque él es pescador. El mar nos da de comer, la vida y el deporte", agregó Edwin, a quien además se le nota que esto del surf, para él, es una experiencia espiritual.

Humildad, disciplina y trabajo les sobra a estos jóvenes que todavía no son ganadores por resultados, pero sí en sus vidas.