HISTÓRICO
Ellos son los héroes de siempre
POR PAULA ANDREA ÁLVAREZ P. | Publicado el 07 de febrero de 2013
Ser bombero, uno de los buenos, es saber esperar. Esperar a que suceda lo impredecible, aún si eso se le puede llevar la vida por delante.

La twittercrónica estuvo en la Estación Escuela Guayabal dispuesta a vivir una "emergencia" como las que afrontan los bomberos, en esta época de incendios, ataques de abejas, en la que han sido protagonistas.

Sin embargo, hubo que esperar y esperar. Ayer, entre las 9:30 y las 12:00 del día no hubo en la ciudad ningún llamado para estos personajes a los que los tuiteros consideran "héroes de siempre, pero anónimos".

Por eso es que en el plantel, las cuadrillas tienen espacios para actividades de entrenamiento, juego, devoción... Casi, se diría, el lugar en el que se concentran los socorristas parece más un colegio. Incluso, desde allí se enseña buena parte del tiempo. Alex, que ahora luce un uniforme a medio poner, pero sin quitarse el casco, es también profesor: capacita a los niños en prevención de accidentes en el hogar.

Si hubiera sonado la alarma, Alex Cano y sus compañeros habrían tenido solo 40 segundos para ponerse el uniforme y salir, cargar con el peso de un traje que resiste 1.750 grados centígrados de temperatura, y enfrentar el fuego, el agua, la altura. En últimas, el peligro.

"Uno tiene que estar algo loco para ser bombero", dice Álex. "Expongo mi vida para salvar la de otra persona, yo no sé si voy a regresar a la casa". Pese al peligro, los Bomberos de Medellín cuentan con la admiración de la comunidad. En 2012 asistieron 14.109 llamados y, en lo que va de 2013 han atendido 1.541".