HISTÓRICO
Enfermos por la tecnología
por NATALIA OSPINA VÉLEZ | Publicado el 01 de marzo de 2014
La escena ya es común: horas enteras frente al computador, días completos dedicados a los videojuegos y la más común entre las comunes, reuniones sociales y todos mirando la pantalla de sus celulares.

Además de enfermedades sociales como el aislamiento, la pérdida del diálogo y dependencia por estos aparatos tecnológicos, hay otras patologías sistémicas que no se hacen esperar alterando órganos y funciones específicas del cuerpo.

1. parpadeos y molestias visuales
Fijar la mirada en las pantallas de tablets y demás elementos electrónicos implica menos frecuencia de parpadeos.

"Normalmente, deben ser 16 veces por minuto pero hoy con estos aparatos las personas lo están haciendo solo de dos a tres veces por minuto", señala Álvaro Echeverri, oftalmólogo. Además del cansancio, esta costumbre hace que la córnea se seque y predisponga a la queratitis.

"La función de las lágrimas es humectar el ojo, a la vez que tienen sustancias para proteger de infecciones. Si las personas no parpadean privan a la córnea de esos elementos protectores haciéndola más propicia a la queratitis o inflamación de la córnea", explica el experto.

Hacer pausas activas, mirar a lo lejos para descansar el ojo, usar gafas protectoras de la radiación, parpadear con más frecuencia y conservar una posición ergonómica son formas sencillas de prevenir alteraciones visuales.

"La pantalla debe estar al nivel de los ojos o un poco más bajo, más alto produce fatiga porque es necesario elevar más el párpado", indica Echeverri.

2. tendinopatías y malas posturas
Manos, muñecas y codos son los más afectados por tendinopatías -una lesión del tendón que puede provocar dolor, hinchazón y limitar el movimiento. Los pulgares específicamente son otros de los que llevan la peor parte por sobre uso repetitivo.

"Es muy frecuente por el abuso de la tecnología tendinopatías acompañadas de espasmos musculares en la nuca, en la región media e inferior de la espalda, conocidos como dorsalgia y lumbalgia respectivamente", advierte Sergio Velásquez, fisioterapeuta especialista en valoración del daño corporal.

3. aislamiento y deterioro de relaciones
Investigaciones recientes han demostrado que las personas con dificultades para establecer contacto social son las que, principalmente, se refugian en el mundo de la tecnología. Sin embargo, en este punto es necesario establecer una diferencia. Las personas que usan la tecnología para establecer vínculos sociales, laborales, conversar, hacer contactos y conferencias no caben dentro de aquellas que se aíslan socialmente por estar conectados a la tecnología, así lo manifiesta Juan Carlos Posada, psicólogo.

"Los que no pueden socializar buscan escape y pueden pasar horas enteras incluso, no dormir, descuidar la alimentación, el baño y muchas funciones corporales con tal de estar refugiados en estas tecnologías", dice el experto