HISTÓRICO
Es duro ver los estadios sin mujeres: Palomino
Por JAIME HERRERA CORREA | Publicado el 27 de julio de 2013
Jairo Palomino se siente cómodo comiendo sin cubiertos, ya aprendió a saludar en árabe, admira el fervor religioso de sus compañeros, especialmente en la época del Ramadán, y disfruta su estadía en Arabia Saudita.

La presencia de dos brasileños y un argentino en el equipo le hicieron más fácil la adaptación en Al-Ahli, conjunto con el que ya peleó una final asiática, quedó quinto este semestre y en el que aún tiene un año más de contrato, el cual piensa negociar si le resulta una oferta en el continente americano.

¿Cómo ha sido su experiencia en Arabia?
"Han sido dos temporadas maravillosas en las que he aprendido mucho. Gracias a Dios pude adaptarme disfrutando de esta gran oportunidad que me regala la vida y contento, porque la parte deportiva ha funcionado".

¿Ha ganado algo allá?
"En la primera temporada con Al-Ahli fuimos campeones, perdimos la final de la Copa de Asia con el Ulsan Hyundai de Corea del Sur, que tiene en sus filas a Estiven Vélez. El balance es positivo y la gente me ha apoyado".

¿Cuántos goles ha hecho?
"Llevo cinco: uno de media distancia y cuatro de cabeza".

¿Extraña la Selección?
"Demasiado, siempre pienso en ella sin importar dónde estoy jugando. Trato de hacer las cosas de la mejor manera, porque uno es profesional y no sabés quién te está viendo. La ilusión la mantengo, todavía estoy joven y paso por un excelente nivel deportivo; lastimosamente no me pueden hacer un seguimiento, pero si Dios quiere volveré a la Selección".

¿El nivel árabe es más bajo o similar al nuestro?
"Hay jugadores importantes, lo que pasa es que la cultura no permite que se conozca mucho del fútbol árabe. Es un país cerrado, de poca publicidad, pero hay equipos bien estructurados administrativa y deportivamente. Hay varios clubes duros que pelean los torneos locales y los cupos para las copa asiáticas. Con Al-Ahli este año quedamos quintos, clasificamos a los cuartos de la Copa de Asia y estuvimos en la semifinal de la Copa del Rey".

¿Le hace seguimiento el fútbol colombiano?
"Bastante, por internet y con los amigos, ya que hablo mucho con Giovanni Moreno, aunque él está en China. El fútbol colombiano tiene nivel, es fuerte en el exterior, tenemos mercado, andamos bien en Europa y eso significa que acá se está trabajando bien".

¿Hasta cuándo va?
"Tengo un año más de contrato, los derechos son de Al-Ahli y vivo feliz por el buen rendimiento y la riqueza de esta cultura tan distinta a la nuestra. Estoy aprendiendo".

¿Cómo se comunica con el técnico Aleksandar Illic ?
"Los extranjeros tenemos un traductor y nos defendemos con algo de inglés".

¿El cambio de cultura qué?
"Al principio fue duro, pero cuando llegó mi esposa Iveidys Ávila con mis dos hijos De Alessandre, de 5 años, y De Angelo, de 2, las cosas salieron mejor".

¿Le ha tocado orar?
"Cuando están de Ramadán, época en la que los árabes ayunan, los extranjeros estamos en la casa y entrenamos en la noche. Nuestra vida es normal mientras ellos oran".

¿Cómo le va con el idioma?
"Tenemos traductor y con el inglés nos defendemos un poco, aunque en el equipo hay un argentino (Diego Morales ) y dos brasileños (Víctor Simoes y Bruno César ) que me han facilitado la conversación y la estadía. Ellos han sido claves en mi fácil adaptación".

¿Y la vida social?
"Mi niño mayor estudia en un colegio en el que le hablan en inglés y árabe, va aprendiendo cositas y nosotros llevamos una vida normal, aunque respetando las normas. Mi esposa puede llevar el rostro destapado por ser extranjera, pero sin exageraciones en otras cosas. Todo es de manejo y muy familiar, comenzando con que no se puede consumir licor".

¿Aprendió a comer sin cubiertos?
"Ya lo veo normal, porque en los pueblos costeños también comen sin cubiertos. Los árabes hacen una especie de asado con cordero, comparten mucho en familia y se sientan a comer todo con las manos, porque eso hace parte de la familia. Me atrapó la sazón de la comida árabe, es muy buena".

¿Por qué no permiten las mujeres en los estadios?
"Es algo cultural, uno mira hacia las tribunas y solo hay hombres. Es duro ver los estadios sin mujeres. En los demás lugares sí las hay pero tienen que con el rostro cubierto".

¿Qué extraña de su tierra?
"Mi familia, los amigos y la comida, aunque me encanta la árabe. Toca duro para salir adelante".

¿Y la música de allá?
"Mantengo mi memoria y el celular cargados de vallenato, salsa, rock, reguetón. La árabe poco, realmente".

¿Ha recibido ofertas de otros equipos?
"Sí, hay cosas interesantes, pero pasar a otro país del Golfo es seguir en lo mismo. Si se da un negocio para Europa o un gran equipo de Suramérica lo analizaré, porque en Arabia es difícil el seguimiento para los jugadores colombianos".