HISTÓRICO
Esculturas que invitan a interactuar
Por JUAN DAVID ORTIZ FRANCO | Publicado el 24 de enero de 2013
Las esculturas en Medellín no son piezas de museo con el rótulo de ver y no tocar, hacen parte de las rutinas de la ciudad y en muchos casos son referentes urbanos y puntos de encuentro.

Fernando Botero, Rodrigo Arenas Betancourt y Pedro Nel Gómez, son algunos de los escultores más reconocidos, pero piezas de muchos otros artistas están presentes en lugares de la ciudad que deben su identidad a esas obras e invitan a un uso diferente del espacio público.

La Twittercrónica visitó algunas de las esculturas más representativas del centro de Medellín y encontró que son mucho más que objetos estáticos, a pesar de que la gente que las ve a diario sabe muy poco sobre ellas.

"Las obras están en el espacio público para que la gente las pueda tocar y pueda apropiarse de ellas afectivamente", asegura Nidia Gutiérrez, curadora del Museo de Antioquia. También destaca que en el caso de la obra de Botero el propósito es invitar a la interacción del público con la escultura.

En muchos casos esas mismas obras son indirectamente el sustento de personas que trabajan alrededor de ellas.

En relación con su protección, Gutiérrez agrega que es importante derrumbar el mito que establece una distancia entre el arte y el ciudadano común, pero es necesario establecer un límite entre la apropiación de las obras y su deterioro.

Aunque se han adelantado planes de recuperación, algunas esculturas pasan inadvertidas. Para Nidia Gutiérrez "corren el riesgo de que la gente las vea como una cosa más y pierdan todo su sentido simbólico".

A pesar de los contrastes entre obras que reciben a diario a cientos de visitantes y otras que se confunden con el paisaje, las esculturas de Medellín no son un simple paisaje y convierten al espacio público en un lugar que invita a los ciudadanos a interactuar con el arten