HISTÓRICO
Espionaje de NSA le pasa factura a Estados Unidos
  • ILUSTRACIÓN ESTEBAN PARÍS
    ILUSTRACIÓN ESTEBAN PARÍS
Por DANIEL ARMIROLA R. | Publicado el 22 de octubre de 2013

Francia pide explicaciones por todos los medios a Estados Unidos, indignado por las revelaciones de espionaje publicadas por Le Monde. Y mientras los dos países intentan limar asperezas por la vía diplomática, analistas se preguntan: ¿Por qué Estados Unidos, más allá de su lucha antiterrorista, espía empresas alrededor del globo?

Este diario habló con expertos sobre la situación en la que se encuentra E.U., tras las revelaciones de Edward Snowden, sobre el espionaje de la NSA a empresas como Orange, Dassault y Petrobras.

Para Juan David Escobar, director del Centro de Pensamiento Estratégico de Eafit, y experto en geopolítica, la razón es clara: "Estados Unidos entendió que después de la guerra fría la disputa no era territorial sino comercial. Convirtió gran parte del servicio de inteligencia a las órdenes del empresariado. Muchos entes de defensa son fuente de información de la industria nacional", dijo.

En cualquier caso, para Escobar este tipo de espionaje es usual y no sólo practicado por E.U. "Todos saben que las embajadas son centros de espionaje industrial, con más o menos recursos. Eso no es algo nuevo. China lo hace robando conocimiento y modificando patentes de una manera que parece legal. Aparenta mejorar los inventos de otros países", añadió.

Siendo el espionaje industrial un tema manejado por muchos gobiernos alrededor del globo, otros expertos creen que el escándalo de la NSA no tendrá consecuencias, al menos en Europa. "Hubo algunas medidas de Francia como llamar al embajador de E.U. a dar explicaciones. A su vez existió esta llamada de Obama a Hollande para discutir el asunto. Pero mas allá de los discursos, podemos decir que es una opción muy remota que Francia tome acciones reales. Hubo muchas quejas desde hace un mes, pero nada se hizo en este sentido", dijo Marc Perelman, editor político de France 24.

Por su parte Mark Weisbrot, codirector del Centro para la Investigación Económica y Política, ubicado en Washington, afirmó que las consecuencias para Estados Unidos sí se notarán en América Latina.

"La U.E. no es tan independiente de los Estados Unidos. Es como Latinoamérica hace 20 años, que hacían todo lo que E.U. pedía. Esas consecuencias serían más al largo plazo. Pero creo que es un paso para que Europa se empiece a distanciar de estas políticas. Ahora mismo la reacción de los europeos es sólo de apariencia y palabras. En todo caso esto conmovió a la opinión pública y eventualmente esta se impondrá a la política actual", dijo.

Está el caso de Brasil y el espionaje de la NSA a la gigante petrolera Petrobras. "Lo de la NSA sí tuvo muchas repercusiones en Brasil. Y es uno de los países más distanciados de E.U. en la región. Ya el comercio entre ambas naciones, que era muy importante, bajó mucho. Por este motivo habrá una gran diferencia, especialmente a nivel comercial. Bajará la compra de aviones, caso Boeing. Los brasileños no quieren depender de la compra de jets de un país del cual no pueden confiar", añadió Weisbrot.

Perelman se une a esta opinión, definiendo el problema desde la perspectiva francesa: "El asunto no es tanto la existencia de espionaje industrial por parte de E.U, que todos lo sabemos. El gran problema es que las compañías no están preparadas para esto. No sabían que enviar un correo electrónico era un asunto tan delicado. No sabían que cuando se hace un contrato con los brasileños y se les vende aviones, los americanos están informando de los detalles del negocio a Boeing para que dé una mejor oferta y se gane el contrato".

Ambos expertos hablaron sobre el mentado caso de espionaje de la NSA para favorecer a Boeing en la firma de un contrato con la Fuerza Aérea Brasileña, para la compra de 36 jets.

En el negocio también estaba la compañía francesa Dassault y la sueca SAAB. Tras conocerse que funcionarios del gobierno brasileño estaban intervenidos (incluyendo la presidenta Dilma Roussef ), Brasil canceló la compra y ahora pretende adquirir los aviones rusos Sukhoi T-50. Por este "detalle" Estados Unidos perdería 4 billones de dólares. Este es el primer golpe que recibe el coloso del norte por la NSA.