HISTÓRICO
Falleció la interiorista francesa Andrée Putman, decoradora del Concorde
Efe | Publicado el 19 de enero de 2013

La interiorista francesa Andrée Putman, decoradora de hoteles, restaurantes, museos e incluso del mítico avión supersónico Concorde, falleció este sábado en París a los 87 años, informó su familia.

Putman, nacida en una familia burguesa (su apellido de soltera era Aynard) el 23 de diciembre de 1925 en París, sufrió en su juventud un grave accidente de bicicleta que la marcó notablemente, y se convirtió en una mujer rebelde e iconoclasta en su medio social.

Durante su adolescencia tuvo una educación artística centrada en la música, pero después de la Segunda Guerra Mundial dejó de lado ese universo y, tras trabajar en varias revistas, como Femina y Elle, ambas dirigidas a un público femenino, y Oeil, especializada en las artes, se inclinó por el diseño.

Ya en los años 50, se casó con el editor y crítico de arte Jacques Putman. En 1958 se convirtió en estilista para la cadena de tiendas Prisunic y comenzó a dedicarse al diseño de objetos para la casa.

Tras trabajar a finales de los años 60 en la agencia Mafia, con Didier Grumbach constituyó en 1971 la suya propia, Créateurs et Industriels, y se empezó a significar como interiorista.

No obstante, su verdadera consagración no llegaría hasta la década siguiente, en particular con diversos trabajos de decoradora de hoteles tales como el Morgans en Estados Unidos, Le Lac en Japón, Im Wasserturm en Alemania o el Sheraton en el aeropuerto Charles de Gaulle de París.
 
También decoró boutiques de lujo de Azzedine Alaïa, Balenciaga, Bally o Lagerfeld; despachos como el del que era ministro francés de Cultura en 1984, el socialista Jack Lang, o para el primer ministro en la residencia oficial de Matignon.

En 1997, creó el estudio que lleva su nombre, especializado en arquitectura interior, diseño y escenografía, del que desde 2007 había tomado las riendas su hija, Olivia Putman.

El Ayuntamiento de París le dedicó una gran exposición en 2011, tres años después de que el alcalde, Bertrand Delanoe, le hubiera encargado que le diera consejos sobre el mobiliario urbano, los equipamientos públicos y los uniformes del personal municipal.