HISTÓRICO
Falta educación y ejemplo para respetar los derechos de autor
  • Falta educación y ejemplo para respetar los derechos de autor
Por NATALIA OSPINA VÉLEZ | Publicado el 21 de noviembre de 2013

A Pilar Castaño la sorprendió el plagio. Las ilustraciones de su libro La maravilla de ser mujer han sido blanco de críticas por la copia que Gabriela Salazar, la ilustradora, hizo de diseñadores estadounidenses.

"Está arrepentida, como todos los seres humanos cuando cometemos errores. Angustiada por el error que cometió porque causó daño a mucha gente, comenzando por mí. Esta situación va a tener consecuencias complicadas de demandas, va a ser muy grave. Es una pérdida en dinero monumental para la editorial y para mí, es un golpe como no lo he recibido nunca en la historia de mi carrera", expresó Castaño.

A propósito de este suceso que entra a engrosar las listas de los casos más comentados que se "pasan por la faja" los derechos de autor y de propiedad intelectual, Carolina Botero, abogada y directora del grupo derecho, Internet y sociedad de la Fundación Karisma, califica este tipo de situaciones, no exclusivamente la de Pilar Castaño, como un problema de educación.

Para la experta, el plagio hoy no hay forma de evadirlo. Las producciones de otros se pueden encontrar fácilmente porque en la actualidad la barrera geográfica no existe.

"La tecnología de internet se basa en la copia. La copia, en muchas ocasiones, está permitida pero no quitar o sustituir el nombre del autor. Eso es plagio", apunta.

Una práctica en ascenso
Copiar sin atribuir los derechos de autor no es asunto nuevo. Sin embargo, sí es una práctica que se ha incrementado en los últimos 15 a 20 años gracias al acceso fácil a la información en la era del internet, según Nathalia Franco Pérez, directora del programa Atreverse a Pensar de la Universidad Eafit, que persigue la excelencia y la integridad en el ámbito académico y moral.

"Hoy existen herramientas como software que se compran para detectar el plagio. Una forma fácil de hacerlo es poner en Google por ejemplo, un párrafo entre comillas y el buscador de inmediato lo lleva a la fuente original", indica.

Y es que de plagio existen diferentes modalidades, a través de citas textuales no atribuidas, parafraseos sin reconocer formalmente de donde se obtiene la información y hay quienes van más allá y hablan de la forma cómo se cita.

Una buena práctica para evitar el plagio y que recomienda Botero, es hacer visible la obra y sobre todo, el autor. "Entre más personas lo vean y reconozcan el autor mucho mejor, pues lo que se critica es la intención de borrar a quién pertenece la creación porque en muchas ocasiones la copia sí está permitida", dice.

Cómo reclamar
Ante la violación de derechos de autor, la legislación colombiana dispone de dos herramientas: civil y penal.

En la primera, se instaura la demanda por daños y perjuicios ocasionados. En la penal la denuncia puede llevar privación de la libertad.

Ambas instancias son pertinentes tanto en obras con derechos reservados como en otras de usos más amplios.

"Hay formas correctas e incorrectas de copiar. El plagio es una forma incorrecta. Lo mínimo que puede hacer una persona es reconocer el autor. Además, hay que saber que toda copia no es plagio", concluye Botero.