HISTÓRICO
Familias de diputados asesinados aún esperan una indemnización del Gobierno
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    Familias de diputados asesinados aún esperan una indemnización del Gobierno |
Colprensa | Publicado el 12 de abril de 2013

Tras once años del secuestro de los doce diputados del Valle y casi seis del asesinato de once de ellos en cautiverio, los familiares de los asambleístas siguen esperando una reparación o acompañamiento que les permita cerrar este trágico capítulo de sus vidas.

Hoy, aseguran, parece que hubiera quedado en el olvido ese 11 de abril del 2002, día en el que un grupo de guerrilleros de las Farc se atrevió a entrar al corazón de Cali para llevarse a sus seres queridos y, a pesar de sus súplicas, no liberarlos con vida.

Ese día, el grupo subversivo montó un falso operativo militar en la Asamblea Departamental y llevaron a cabo un evacuación del edificio por una presunta amenaza de bomba. Los diputados, que en ese momento cumplían las recomendaciones de los supuestos militares, se subieron a un bus que en pocos minutos los sacó de la ciudad y los condenó a pasar el resto de su vida en cautiverio.

Ahí comenzó el infierno para sus familias, quienes durante años pidieron un intercambio humanitario que les permitiera tener a sus seres queridos de regreso. Pero todo terminó el 18 de junio del 2007 con el asesinato de once de los diputados en cautiverio, durante una confusión entre dos estructuras armadas de las Farc.

Según dijo la guerrilla en ese momento, los subversivos decidieron matar a los secuestrados al pensar que había llegado el Ejército a rescatarlos. De ese 'fuego amigo' solo salió con vida Sigifredo López, quien finalmente fue liberado el 5 de febrero del 2009.

Once años después, las familias continúan a la espera de un acompañamiento psicosocial y una indemnización por parte del Estado. Fabiola Perdomo, quien era la esposa de Juan Carlos Narváez, explica que hace tres años a algunos familiares les dieron un apoyo económico por el secuestro, pero que no se han pronunciado por el asesinato de los diputados.

"Son dos cosas muy distintas. Una cosa es que lo indemnicen a uno porque tiene al esposo secuestrado y luego lo recibe con vida, y otra es que lo reciba muerto", afirmó Perdomo. Agregó que la revisión de esa indemnización está a cargo de sus abogados, pues "no hay equilibrio; el dolor y el daño no es el mismo al no recibir con vida al familiar. Uno no puede rehacer su vida con la misma facilidad".

Una situación parecida vive la familia del diputado Alberto Quintero, la cual no ha recibido ninguna clase de pago, pues el político no tenía esposa o hijos. Su hermano, Diego, asegura que se han hecho unas demandas "que más bien son como una burla. Como mi hermano era un hombre soltero, prácticamente para el Estado no tiene ningún valor".

Agrega que, actualmente, los siete hermanos de Quintero están a la espera de que la Gobernación les entregue un dinero como indemnización, pero que este proceso no ha evolucionado por los problemas económicos del Departamento. "Estamos esperando a que el Gobierno departamental decida cuándo pagar".

En Cartago, Consuelo Mesa, quien fue esposa de Héctor Fabio Arizmendi, también se encuentra a la espera. "Las familias nos hemos reunido con varios abogados, pero hasta el momento no nos han reparado", indicó la mujer.

Sigifredo López, único sobreviviente de la masacre, señaló que el tema va más allá de los recursos que puedan recibir los familiares por parte del Estado. "Tampoco han tenido un acompañamiento psicosocial. Hay madres que todavía no aceptan que su hijo ha muerto, que están como suspendidas en el tiempo", dijo el exdiputado.