HISTÓRICO
Ferrán Adriá vino a aprender
  • FOTOGRAFÍA JAIME PÉREZ
    FOTOGRAFÍA JAIME PÉREZ
Por Beatriz Arango S. | Publicado el 12 de abril de 2013

Muy cálido y simpático. Así se le vio en el campus de la Universidad Pontificia Bolivariana a Ferrán Adriá, considerado el mejor chef del mundo en diferentes oportunidades, y creador de una nueva expresión de la cocina, en su restaurante elBulli, en España.
 
Llegó al Bloque 9 de la institución en compañía de Paula Trujillo, codirectora de Campus Creativity, la corporación sin ánimo de lucro que hace posible este encuentro de saberes; el presbítero Jorge Iván Ramírez, de la UPB, patrocinador del evento, y Juan Manuel Barrientos, chef de El Cielo, gran admirador del trabajo de Adriá.

Luego de que Paula Trujillo explicó la esencia del evento Campus Colombias (con la doble C de cédula de ciudadanía, nuestra identidad), pero también de corazón, creatividad, casa, Colombia, Adriá habló del propósito de su visita y de cómo Paula lo convenció de venir a Colombia hace 10 meses: “¡Nunca me habían invitado a un evento como este! Y yo recibo todos los días invitaciones de todo el mundo”, señaló.

Así, la próxima semana en Bogotá, del lunes 15 al miércoles 17, se vivirá toda una experiencia creativa e innovadora, en la que se busca inspirar a cientos de personas alrededor de las ideas y la creatividad constructiva con sello colombiano.

La actividad tendrá un día de inspiración, un día de creación y un día de exhibición y reconocimientos.
 
Probó y aprobó la lulada y el chicharrón
Y claro, cuando se habla con Ferrán Adriá, gran explorador de sabores, uno quiere saber qué come y, en el caso de nuestro país, que lo ha cautivado.

Pues bien, contó, con ese estilo fresco, como quien conversa con un amigo, que este jueves comió en  Andrés Carne de Res en Bogotá: “¡No es fácil encontrar buena carne por el mundo! Y ustedes la tienen aquí. En Andrés comí arepa, empanadas (vuestro plato universal), aguacate, mazorca y papa”.

También se declaró fascinado con la lulada, típica del Valle y el sabor del chicharrón.

“No vengo a enseñar, vengo a aprender y lo que estoy aprendiendo de ustedes es la ilusión y la pasión”, dijo Adriá en un tono más que emotivo al terminar su intervención.