HISTÓRICO
Fiscalía busca reducir a 3 años proceso de extinción
  • Fiscalía busca reducir a 3 años proceso de extinción | El proceso de extinción de la Posada Alemana, en Armenia, lleva unos 20 años. FOTO Archivo
    Fiscalía busca reducir a 3 años proceso de extinción | El proceso de extinción de la Posada Alemana, en Armenia, lleva unos 20 años. FOTO Archivo
Por CLARA ISABEL VÉLEZ RINCÓN | Publicado el 02 de abril de 2013

La extinción de bienes decomisados a los narcotraficantes que debía ser una forma de coacción para los ilegales y una alternativa del Estado para la obtención de recursos se convirtió en un problema, al punto que la Fiscalía presentará un proyecto de ley que permita agilizar estos procesos, iniciativa en la que contará con el respaldo del Gobierno Nacional.

¿Las razones? Entre los argumentos expuestos por el viceministro de Política Criminal Farid Benavides; y el vicefiscal general José Fernando Perdomo, está la lentitud en la toma de decisiones que tiene relación directa con la falta de personal en la Rama Judicial para encargarse de ellos, porque tres jueces y 23 fiscales tienen en sus manos 5.000 procesos que involucran cerca de 95.000 bienes ocupados por el Estado con fines de extinción de dominio.

La idea, indicó Perdomo, es contar con un "código integral de extinción de dominio", el cual requiere para su plena ejecución el acompañamiento del Consejo Superior de la Judicatura, pues de nada sirve que estén las normas si son los mismos tres jueces.

Esta falta de personal ha llevado a que en promedio un proceso de extinción de dominio se demore entre 10 y 12 años cuando en realidad no debía tardarse más de tres, que es el lapso que se plantea en el proyecto que se tramitará ante el Congreso. No obstante, según advirtió Benavides, hay casos "preocupantes" como el que involucra la Posada Alemana, del narcotraficante Carlos Ledher, y Drogas La Rebaja (del cartel de Cali), que llevan más de 20 años sin resolverse.

La figura genera problemas
Para Gustavo Duncan, experto en temas de seguridad y narcotráfico, los bienes producto del narcotráfico que están en proceso de extinción de dominio le están generando al Estado un costo no solo económico sino también político.

Y es que según Duncan, para el ciudadano común no deja de resultar raro y hasta molesto que algunos negocios o bienes de narcotraficantes se conviertan en elefantes blancos cuando pasan a manos del Estado.

Esto, explicó, se debe a que "los narcotraficantes pueden darse el lujo de tener negocios lícitos y bienes que no les generen ganancias porque el mantenimiento de los mismos se convierte en una estrategia de lavado (...) Hay personas que son expertas en el manejo de estos bienes que para el Estado se convierten en una carga por los costos de su mantenimiento".

A esto se suma la posibilidad de que la administración de estos bienes se preste a prácticas de corrupción como las que se denunciaron en la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE). "Hay políticos que podrían influir para que la administración de algunos de los bienes ocupados recaiga en personas cercanas a ellos", señaló Duncan.