HISTÓRICO
Putin enfrenta aislamiento en postura sobre Siria mientras G8 aumenta presión
Reuters | Publicado el 18 de junio de 2013

El presidente ruso, Vladimir Putin, estaba cada vez más aislado este martes en el segundo día de una cumbre del G8, mientras los líderes mundiales se alineaban para presionarlo para que modere su apoyo al presidente sirio, Bashar al-Assad.

El tema de Siria dominará el último día de la reunión en un centro de golf muy custodiado de Irlanda del Norte, pero todo parece indicar que Putin seguirá creyendo firmemente que forzar la salida de Assad sería desastroso para el país y la región.

Después de un frío encuentro realizado el lunes entre el jefe del Kremlin y el presidente estadounidense, Barack Obama, los líderes del G8 buscaban encontrar durante el último día de conversaciones un terreno común sobre una transición de poder en Siria, más allá de la postura rusa.

Si no hubiera consenso, es posible que un comunicado final del G8 sea emitido sin el aporte de Rusia y en nombre del G7 en lugar del G8, dijeron funcionarios.

El vicecanciller ruso, Sergei Ryabkov, dijo más tarde el martes a periodistas que Rusia bloqueó cualquier mención de la suerte de Assad en el comunicado final de la cumbre del G8.

Un escenario de ese tipo podría dañar aún más la posición de Rusia en el mundo, pero es algo que los medios controlados por el Kremlin probablemente usen para retratar a Putin como un líder firme ante lo que califican como el imperialismo de Occidente.

Putin, quien pareció tenso en el primer día de reuniones, ha enfrentado críticas de líderes occidentales por apoyar a Assad, quien está intentando combatir un levantamiento de dos años en el que al menos 93.000 personas han muerto.

"Es un momento clarificador para ver qué tipo de compromisos los rusos están dispuestos a hacer en un foro mundial de líderes", dijo un funcionario británico antes de la cena.

Rusia y Estados Unidos han acordado acercar las diferencias para una conferencia de paz, pero sus objetivos son distintos. Obama quiere que Assad deje el poder, mientras que Putin cree que es demasiado peligroso removerlo en un momento en que no existe un plan de transición claro.

No está claro qué ofrecería Obama a Putin como incentivo para cambiar su opinión sobre Siria. Sin embargo, parece que algún tipo de consenso aún es posible. Un funcionario cercano a una delegación dijo que las conversaciones durante la cena del lunes habían sido mejores de lo esperado y que un comunicado conjunto con Rusia ahora parece más probable.

Una persona con conocimiento directo de las conversaciones dijo bajo condición de anonimato que Putin tuvo una actitud constructiva y que no se intercambiaron palabras duras entre él y Obama.

Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo el martes que la oposición sobre siria no debe fijar precondiciones para asistir a una conferencia de paz propuesta por Moscú y Washington, sugiriendo que los puntos conflictivos seguían ahí.

La renovada tensión diplomática sobre Siria viene desde la decisión tomada la semana pasada por Estados Unidos de incrementar la ayuda a los rebeldes, incluyendo la entrega de armas automáticas, morteros livianos y granadas.

Para Rusia, Siria no es sólo un tema estratégico. Es uno de los últimos bastiones de apoyo en Oriente Medio y tiene lazos culturales que se remontan a décadas. La Marina rusa también tiene una base en la ciudad porturia de Tartus, sobre el Mediterráneo.