HISTÓRICO
Gobierno quiere crear la zona protegida más grande del Amazonas
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    Gobierno quiere crear la zona protegida más grande del Amazonas |
Colprensa | Publicado el 26 de febrero de 2013

El Ministerio de Ambiente está desarrollando la última fase del proyecto que pretende la ampliación del Parque Nacional Natural de Chiribiquete, pasando de un área de 1,2 millones de hectáreas, a 2,8 millones, para así crear la zona protegida más grande del Amazonas.

Esta joya amazónica está ubicada entre los departamentos de Caquetá y Guaviare, en la jurisdicción de los municipios de San Vicente del Caguán y Puerto Solano (Caquetá) y San José del Guaviare.

Es un corredor único que tiene resguardos indígenas, tribus no contactadas, pinturas rupestres y una geografía tupida caracterizada por inmensas formaciones rocosas. Allí hay 41 ecosistemas, ocho de estos aún no representados.

“Se va a crear la zona protegida más grande del Amazonas y esto es un regalo al mundo, porque esta zona ayuda a regular el clima, la estabilidad del acceso al agua y apoya la biodiversidad. Hay un riqueza inmensa”, señaló la jefe de Asuntos Internacionales del Ministerio de Ambiente, Alejandra Torres.

El corazón del proyecto es considerar que las profundidades de la Amazonía del país son un área para la sostenibilidad del territorio. De ampliarse, Chiribiquete será el núcleo de once millones de hectáreas protegidas junto a los Parques de La Paya, Macarena, Tinigua, Cahuinari, Yaigojé-Apaporis y la Reserva Nacional Natural Nukak, con los cuáles tendrá conexión.

“La idea es producir en la Amazonía un gran pulmón. Para ello estamos pensando en ampliar un millón más de hectáreas el Parque Chiribiquete, en el Caquetá, y conectarlo con la Serranía de la Macarena, en la zona del Guaviare, para generar un corredor de desarrollo sostenible y producir una zonificación y un desarrollo ambiental sostenible”, dijo a Colprensa el ministro de Ambiente, Juan Gabriel Uribe.

El plazo es hasta junio
Esa cartera busca terminar el proyecto en junio próximo, para que a final de este año se produzca la declaratoria de las nuevas dimensiones del Parque. Por ahora, ya se han adelantado reuniones con autoridades locales y el proceso de consulta con las comunidades indígenas de la zona que, según informó Torres, ya dieron su aval. Falta una licencia por el valor de los ecosistemas, así como el aval del Ministerio de Minas, porque en zonas cercanas puede haber explotación.

“En este momento no hay explotación, pero está la zona destinada para futuras exploraciones. El proyecto no solo busca la ampliación sino la creación de opciones de desarrollo sostenible a las comunidades, en armonía con este entorno único”, agregó Torres. Se trata de proyectos sostenibles en ganadería, maderas, pastoreo y agricultura; y otros para dar incentivos por reforestación.

Las cifras que maneja Minambiente hablan de 22.260 kilómetros cuadrados de bosques perdidos en la Amazonía entre 1990 y 2010; de 48,2 millones de toneladas de dióxido de carbono emitidos entre 2005-2010 y de 13 mil kilómetros cuadrados en riesgo de deforestación de aquí a 2030. De hecho, de las 16 zonas de deforestación que el Ministerio de Ambiente tiene identificadas, siete están en el área de Chiribiquete.

“Por eso es tan vulnerable. Los motores actuales de la deforestación en toda el área son la ganadería, la migración rural, los cultivos ilícitos, la falta de ordenamiento de la reserva forestal y la ausencia del Estado. Y, a futuro, la explotación de hidrocarburos puede ser un riesgo”, señaló Torres.

En este panorama, el Ministerio pretende no sólo preservar el Parque, conectarlo con otras áreas protegidas, controlar y reducir las tasas de deforestación, sino también mejorar la gobernanza, promover acuerdos y generar oportunidades de desarrollo y seguridad alimentaria para la gente que habita esa área.

“La minoría ilegal por ahora no es tan importante como los cultivos ilícitos, la coca. Los mismos campesinos quieren otra opción. La idea es generar sistemas rentables y al mismo tiempo cuidar el suelo, los recursos”, agregó Torres.

La financiación en este proyecto
El ambicioso proyecto tiene un valor de 168 millones de dólares, recursos que serán aportados en su mayoría por donantes de la comunidad internacional y que serán distribuidos en dos fondos.

El primero, el ‘Fondo Patrimonial en Patrimonio Natural’, será de 100 millones. Y el ‘Fondo Extinguible en Patrimonio Natural’, de 67,7 millones, de los cuáles Colombia dará 33,8 millones.

“Ya se han manifestado varios donantes. Está el gobierno alemán, está Noruega, que es un contacto reciente cuyo interés fue manifestado en diciembre del año pasado. Estamos aplicando al Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Conseguir 160 millones de dólares y una contrapartida nacional importante”, explicó Torres.

Ahora bien, hay aspectos más operativos del proyecto que aún no están listos. Por ejemplo, falta determinar qué pasaría con los cultivos ilícitos que hay en la zona que sería ‘agregada’ a Chiribiquete y las acciones de coordinación con los resguardos para las alternativas de desarrollo.

Expedición ambiental y la agenda azul
Además de Chiribiquete, el Ministerio de Ambiente tiene otras dos iniciativas bandera para los próximos años. Se trata de la Expedición Ambiental y de la Agenda Azul.

La expedición ambiental, en conjunto con Colciencias y las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), busca continuar descubriendo la biodiversidad colombiana, para saber qué riqueza tiene el país, cómo protegerla, dónde está ubicada, entre otros aspectos.

“Este país tiene descubierto apenas el 10 por ciento de su biodiversidad. Le doy un dato: este país tiene entre el 10 por ciento y el 12 por ciento de la riqueza ambiental del mundo. Para saber qué hay ahí, tenemos que trabajar en una especie de Segunda Expedición Botánica”, dijo el ministro Uribe.

El director de Colciencias, Carlos Fonseca Zárate, agregó que la expedición permitirá potenciar la innovación colombiana: “La Expedición Botánica de Mutis permitió saber qué plantas teníamos y sus propiedades, pero de cada planta se pueden sacar nuevos productos, lo que se llama metabolismos secundarios, para hacer nuevas medicinas en lo farmacéutico, nuevos aceites, etcétera. Es lo que vamos a hacer con nuevas herramientas”.

Por otro lado, la llamada Agenda azul consiste en invertir en el mar y en reducir la erosión costera. De acuerdo con el ministro Uribe, “Colombia tiene 850 mil kilómetros cuadrados de mar, prácticamente no ha habido una intervención clara para ver qué se va hacer; en la zona marítima hay que buscar un claro desarrollo, pero estableciendo áreas protegidas de explotación sostenible”.

Sobre el plan costero, el pasado 4 de febrero, el Ministerio y autoridades ambientales ya firmaron un acuerdo para frenar el deterioro en las costas. El país tiene más de 3 mil kilómetros de litorales, de los cuales el 30 por ciento están afectados por la erosión, principalmente en los departamentos de Atlántico, Córdoba, Sucre y Nariño, y en la zona insular.