HISTÓRICO
Gonzalo Restrepo es el Empresario del Año
  • Gonzalo Restrepo sigue al frente del negocio del Exito, honrando, la tradición familiar, que se remonta al presidente Carlos E. Restrepo y sin dar nunca el brazo a torcer por llevar el espíritu empresarial metido en la sangre...
    Gonzalo Restrepo sigue al frente del negocio del Exito, honrando, la tradición familiar, que se remonta al presidente Carlos E. Restrepo y sin dar nunca el brazo a torcer por llevar el espíritu empresarial metido en la sangre...
  • Alberto Espinoza López, ex presidente de Meals de Colombia
    Alberto Espinoza López, ex presidente de Meals de Colombia
  • Carlos José Mattos Barrero, presidente de Hyundai Colombia
    Carlos José Mattos Barrero, presidente de Hyundai Colombia
  • Efraín Forero Fonseca, presidente de Davivienda
    Efraín Forero Fonseca, presidente de Davivienda
  • Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo Aval
    Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo Aval
  • El artífice del cambio en la organización
    El artífice del cambio en la organización
  • Rodrigo Jaramillo Correa, presidente de Interbolsa
    Rodrigo Jaramillo Correa, presidente de Interbolsa
  • José Alberto Vélez Cadavid, presidente de Cementos Argos
    José Alberto Vélez Cadavid, presidente de Cementos Argos
  • Germán Efromovich, presidente de la junta directiva de Avianca
    Germán Efromovich, presidente de la junta directiva de Avianca
  • Dirceu Abrahao, presidente de Petrobras en Colombia
    Dirceu Abrahao, presidente de Petrobras en Colombia
  • Roberto Junguito Pombo, presidente de Aerorepública
    Roberto Junguito Pombo, presidente de Aerorepública

  • Su gestión al frente del Exito se destaca como una de las más brillantes.
  • Lo distingue como impulsor del desarrollo del país y gestor de empleo.
  • El galardón se lo otorgó el periódico económico La República.
Por
Jorge Emilio Sierra Montoya
Bogotá

Un hermano de su bisabuelo paterno fue Presidente de la República: Carlos E. Restrepo, que no sólo era político sino empresario, pues fue propietario de la Librería América en Medellín, de donde proviene su familia.

En realidad, por aquella época los empresarios solían meterse a la política. Ese fue también el caso de su abuelo, Gonzalo Restrepo Jaramillo, quien combinó los negocios -por ejemplo, en el manejo de Droguerías Aliadas o en la presidencia del Banco Comercial Antioqueño- con la Embajada en Washington, el Senado y un Ministerio, en su amplia hoja de vida que por poco lo lleva a la jefatura del Estado.

O su padre, Juan Gonzalo Restrepo Londoño, quien además de haber sido senador y ministro de Trabajo de López Michelsen, fue vicepresidente del BIC y presidente de Noel, dos firmas insignias del liderazgo empresarial antioqueño.

Pero en su frondoso árbol genealógico aparecen más y más empresarios, como los tíos que fundaron La Primavera; o Cipriano Restrepo Jaramillo, tío abuelo, presidente de la Andi y de Coltabaco; o los dueños de Olarte Vélez, tíos abuelos; o su padre y un tío, fundadores de los almacenes Flamingo, donde él hizo de niño sus primeros "pinitos" en los negocios.

Como se ve, Gonzalo Restrepo López -el flamante presidente de Almacenes Éxito, exaltado hoy como Mejor Empresario del Año por el periódico La República- lleva el carácter empresarial en la sangre. O es mal de familia, según suele decirse. Y se enorgullece de encarnarlo con auténtico espíritu paisa.

El salto a Caribú
En 1967, a los 16 años de edad, recibió su diploma de bachiller en el Colegio Benedictino de Santa María, ahí en Medellín, para cursar un año de Ingeniería en la Universidad Bolivariana y dos años más de Administración de Negocios en Eafit, de donde salió temporalmente para estudiar inglés en Estados Unidos, haciendo hasta lo imposible por aprenderlo.

De regreso a su ciudad natal, volvió a Eafit, fue fundador y vicepresidente de la asociación de estudiantes de ciencias económicas y comerciales -Aiesec-, y cuando se desataron, hacia principios de los años 70, las manifestaciones y protestas con pretensiones revolucionarias, prefirió emigrar a la Universidad de Syracuse en Nueva York, donde obtuvo su título.

Fue el primer título, sí. Porque si bien a su regreso trabajó año y medio en Flamingo, prefirió retornar a Estados Unidos para especializarse en Mercadeo en la Universidad de Georgia, donde en forma simultánea cursó Psicología por su interés en la personalidad y su convicción de que lo más importante en los negocios es la gente, no las máquinas, ni siquiera el capital.

Con tantos cartones en la mano y su rancia tradición familiar en los negocios, no fue extraño que un buen día lo llamara don Ricardo Ángel para ofrecerle la gerencia de Marquillas, una empresa textil que tenía en su junta directiva a personalidades como Leonel Estrada, Rodrigo Uribe Echavarría y Hernando Navarro Ospina, entre otros.

Aceptó de inmediato, sin dejarse tentar por un cargo de menor rango en Caribú. "Es mejor ser cabeza de ratón que cola de león", dijo.

Allí modernizó los equipos, se tomó a su competidor en Cali, hizo rentable y muy eficiente a la empresa, y cuando menos pensó, pasados cuatro años, el presidente de Cadenalco, Álvaro Mora Soto, lo puso al frente de Internaciones, importadora de vinos y licores, con almacenes en 5 ciudades de Colombia y distribución de sus productos en todos los almacenes Ley.

Viajó por el mundo entero. O sea, se globalizó desde muy joven, apenas con poco más de treinta años, y de nuevo por sus positivos resultados, luego de haber sido por poco tiempo gerente de Caribe Motors, asumió al fin la presidencia de Caribú, donde dejó de importar para dedicarse a exportar o, como él dice, pasó de comprar a vender, "que es más difícil".

Estando en esas, a fines de los 80, recibió la presidencia de Almacenes Éxito, ofrecida por don Gustavo Toro y don Santiago Mejía. No podía creerlo, confiesa. Asumió la presidencia en 1990, es decir, recién adoptado el modelo de apertura económica, en busca de la inserción en los mercados externos o en la misma globalización, en el marco del libre comercio en boga.

El crecimiento era lento, en verdad. Se abría un almacén cada cinco o seis años, cuando se tenía el capital. Sólo que por sus viajes al exterior entendió que las inversiones foráneas no tardarían en llegar (de Francia, Estados Unidos, etc.), como estaba pasando en otros países.

Llegaron, claro está. El primero fue Makro, que hizo en once meses lo que El Éxito hizo en veinte años. E impulsó un acuerdo con Wal Mart, que al fin no prosperó; frenó una emisión de ADRs, gracias al Efecto Tequila; y en la búsqueda del socio estratégico se le apareció Casino, una poderosa cadena francesa, la cual adquirió el 25 por ciento de la propiedad accionaria de la empresa que tomó, casi al mismo tiempo, el control de Cadenalco.