HISTÓRICO
Guerrilla y bacrim, de la mano en Antioquia
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    Guerrilla y bacrim, de la mano en Antioquia |
Javier Alexander Macías | Publicado el 09 de julio de 2011

En la conversación, alias "Tabaco", mando medio de la banda criminal "los Urabeños" en el Bajo Cauca antioqueño, le decía a su interlocutor, alias "Molina" del frente 18 de las Farc, que podía contar con el espacio para que "sus hombres sacaran la mercancía" por el territorio que a ellos les pertenecía.

"Tranquilo hombre, eso se soluciona, simplemente coordinemos para que no pase nada", fueron las palabras que fuentes de inteligencia del Estado lograron interceptar en esa conversación.

Estas palabras, al igual que muchas otras que han sido decodificadas, en decenas de conversaciones por los hombres que integran las fuerzas de Inteligencia del Estado, son la muestra de las alianzas que las bandas criminales (bacrim) han hecho con diferentes frentes de las Farc y el Eln en varias regiones de Antioquia para lucrar y alimentar su guerra.

Fuentes de inteligencia de la Policía indicaron que tanto "los Urabeños" como "los Rastrojos" "tienen alianzas con el Eln y su estructura conocida como el área de guerra Darío de Jesús Ramírez Castro, con el Frente 4 y la Unidad Centro de las Farc. Ellos están económicamente muy fortalecidos".

Los investigadores señalan que tanto "guerrilla como bandas criminales convergen en sus regiones y en sus actividades ilícitas. Por ejemplo, una máquina retroexcavadora debe pagar extorsión y además de 3 a 5 millones de pesos al grupo que esté en la zona y si están los dos, paga a los dos".

Según fuentes de inteligencia militar, tanto las bacrim como las guerrillas tienen alianzas relacionadas con el narcotráfico "sobre todo para la compra de la base de coca. La guerrilla les compra a los campesinos la coca a un precio, aparte les cobran impuestos por dejarlos trabajar, y ellos le venden a la bacrim a otro precio".

El coronel José Gerardo Acevedo Ossa, comandante de Policía Antioquia, señaló que "las bandas criminales se ubican en áreas que son un fortín económico para ellos. Son zonas estratégicas geográficamente, con relación a la minería, además tienen vías de acceso para el tráfico de estupefacientes y de insumos".

La lucha por esos territorios y sus condiciones de bonanza, es lo que ha llevado a que estas estructuras armadas se disputen a sangre y fuego lo que ellos consideran una tierra promisoria.

Entre las alianzas está la realizada por una facción de "los Paisas" con "los Urabeños" debido al casi exterminio al que se vieron sometidos por "los Rastrojos".

Una zona siempre peleada
El asentamiento de las bacrim en el Norte, Nordeste, Bajo Cauca y Occidente de Antioquia se dio en zonas que fueron el fortín de los bloques Minero, Central Bolívar y Central de Occidente de las autodefensas.

Después de la desmovilización, algunos de los hombres que delinquieron en estos grupos armados "hicieron rancho aparte" y llegaron a copar los espacios dejados por los "paras", seducidos por el poder que en el pasado les otorgó el narcotráfico.

"Las estructuras siguieron en las zonas donde delinquían las autodefensas y buscando expansión en otras zonas del departamento que son estratégicas para ellos", explicaron fuentes de inteligencia militar, quienes señalaron que dos años después de las desmovilizaciones "comenzaron a llegar los nuevos señores de la guerra a estos territorios".

Poco a poco en zonas como Caucasia, Tarazá, Nechí, Vegachí, Yalí, Zaragoza, Santa Fe de Antioquia, Cáceres, El Bagre y otros municipios, se vieron hombres fuertemente armados, con uniformes y patrullando por varias zonas rurales del departamento. Entraron al escenario del conflicto armado "los Urabeños", "los Paisas" y "los Rastrojos".

Diego Corrales, consultor en Seguridad Ciudadana, explica que "estas bacrim son personas del fallido proceso de paz en algunos sectores con los paramilitares y se han articulado bajo el mismo negocio".

Después de que los jefes paramilitares como Ramiro Vanoy Murillo, alias "Cuco Vanoy" y Carlos Mario Jiménez alias "Macaco" se desmovilizaron, comenzaron a aparecer en el conflicto los otros "señores de la guerra".

"La gente de Daniel Rendón Herrera, alias 'Mario', busca expandirse e inicia en Caucasia una confrontación muy fuerte en la zona urbana y trata de pasar a Zaragoza y El Bagre. Al ver esto, Ángel de Jesús Pacheco Chanci, alias 'Sebastián', quien fue vendedor de comestibles y luego mesero, que ingresó al Bloque Central Bolívar y fue mando medio, decide defender el territorio por lo que comienzan los enfrentamientos y homicidios", comenta inteligencia de la Policía.

Según esta fuente, "Sebastián" empieza a liderar y dirige los homicidios selectivos, los cabecillas urbanos comienzan a buscar apoyo y reclutan gente a la que les ofrecieron una moto para trabajar como mototaxista pero a la vez, suministrándole información a sus organizaciones criminales. Esta estrategia también fue utilizada por alias "Mario".

Los reductos del bloque Mineros al ver que alias "Mario" quiere tomarse la zona, deciden apoyar a alias "Sebastián", involucrándose en una cruenta guerra que "ha cobrado muchas vidas" como aseveró el especialista Diego Corrales.

Comienzan las disputas
Después de 2009 llegan a la zona "los Rastrojos". Fuentes de la Policía manifestaron que en ese año se dan grandes alianzas que no fueron pactadas en Antioquia y cambia "el escenario de la guerra".

"Con el apoyo de 'los Rastrojos', alias 'Sebastián' se convierte en el jefe de esta bacrim en esa zona del Bajo Cauca antioqueño, mientras que con la captura de alias 'Mario', alias 'Gavilán', un desmovilizado del frente 57 de las Farc y de los paramilitares, comienza a liderar las acciones de 'los Urabeños'", dice un investigador .

Alias "Gavilán" está sindicado por las autoridades de ser quien dio la orden del asesinato de los estudiantes universitarios Mateo Matamala y Margarita Gómez en Córdoba al confundirlos con investigadores de la Policía.

En la actualidad y, según fuentes de inteligencia de la Policía, "los Rastrojos" tienen cerca de 140 integrantes en esa zona, mientras que "los Urabeños", cuentan con 110 personas en sus filas.

Las otras economías
El coronel Acevedo explicó a este diario que la dinámica de las bandas criminales y su lucha es la misma en todas las regiones.

"Ellos buscan zonas donde puedan obtener dinero para financiar su guerra y lo hacen en zonas donde se puedan tener cultivos ilícitos o minería ilegal. Creemos que ahora lo que más ingresos les representa son la minería ilegal porque el narcotráfico ha sido muy golpeado", declaró Acevedo.

Fuentes de la Policía aseguran también que las bacrim han ingresado a negociar con las plazas de vicio de los municipios y el cobro de extorsiones "que no sirven para mantener una estructura, pero sí para ayudarse como con las recargas a los celulares, pagar a los campaneros y otros gastos menores", indicó un investigador.

Así sobreviven los comandantes de "los Urabeños" alias "H20" en el Occidente con 80 hombres; alias "400" en el Norte con 35 integrantes; alias "Arboleda" en el Nordeste con 85 hombres y alias "Gavilán" en el Bajo Cauca; y los jefes de "los Rastrojos" alias "Sebastián" en el Bajo Cauca, alias "el Diablo" en el Norte con 75 integrantes y alias "Alex o 15" en el Nordeste de Antioquia, con 70 hombres armados. En el Occidente no se presentan confrontaciones porque solo están "los Urabeños".

Autoridades los persiguen
El investigador de la fundación Ideas para la Paz, Carlos Prieto, manifestó que las autoridades han enfatizado su lucha contra las bacrim en dos puntos.

"El primero es la prioridad en materia de orden público para concretar acciones directas que lleven a desarticular estas organizaciones armadas. Y dos, al hacer un diagnóstico real del problema para saber cómo operan y dar golpes contundentes como los que se han presentado en los últimos días".

El coronel Acevedo, manifestó que este año en la lucha contra las bacrim se han capturado 303 miembros, de los cuales 35 pertenecen a "los Paisas", 135 a "los Urabeños" y 133 a "los Rastrojos".

"Las mayores capturas se han dado en Nordeste, Norte y Bajo Cauca. A diario capturamos uno, dos o tres de estos miembros".

Entre las capturas, Acevedo indicó que 21 mujeres han sido detenidas "porque se ha notado el incremento en la participación de éstas en actividades con las bacrim en tareas como el sicariato y en la logística como el transporte de armas o drogas, cobrar las extorsiones".

En los diferentes operativos, en 2011 se han incautado 146 armas de fuego, 81 granadas y más de 14.000 cartuchos.

El coronel Acevedo precisó que el combate contra las bacrim es una tarea diaria y "queremos que sea decreciente para de esta forma devolverles la tranquilidad a los habitantes de estas regiones que han sufrido por tantos hechos criminales la guerra de estas bandas".