HISTÓRICO
HAY GUERRA... MIENTRAS HAY GUERRA
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    HAY GUERRA... MIENTRAS HAY GUERRA |
Por ÓSCAR HERNÁNDEZ M. | Publicado el 24 de junio de 2013

Claro, ya sé que la frase es una sublime tontería, pero ocurre que nos han dado el ejemplo y nos vemos obligados a no dejar solo a quien anda diciendo cosas parecidas a esas que decía Perogrullo. Aunque a veces es casi obligatorio acudir a la perogrullada para salir de un atasco que de otro modo se vuelve casi insuperable. Supongo que ya escucharon en algún noticiero aquello que dijo uno de nuestros representantes: Un secuestro es un secuestro. Difícil que un secuestro sea un par de panela o una selección de fútbol.

Claro que estar en La Habana metido en semejante leonera es cosa seria y no es trabajo para aprendices de brujo, ni siquiera para brujos. Y dicho sea de paso, no quiero intervenir con la poca argumentación que pueda tener para poner mi baza sobre la mesa. Pero antes de perder el hilo de la nota, quiero recordar otra frase "feliz" de nuestro enviado y que ya estará removiendo los huesos de los clásicos, no del idioma sino de la política y de la lógica: Nada está acordado hasta que todo esté acordado.

¿Hay algo sibilino en esta construcción filosófica? ¿Se esconde algo misterioso y determinante en lo dicho por nuestro hombre en La Habana? Vaya uno a saberlo. De momento solo quiero tener noticias de la posible paz y empezar a ignorar todo lo délfico y misterioso que se diga en la mesa de don FIDEL; Fidel, como le llaman los que le aman, y los que le odian.

PAUSA. Mi fórmula para buena salud y larga vida: Muchas verduras y pocas mujeres.

PECADO MORTAL: Aunque ya las mayorías no creen en los pecados y mucho menos en los mortales, por no decir los pecados Nule, conviene recordar cosas de la lejana juventud y de los lejanos árboles de aquellos solares inmensos que harían babear a los constructores de hoy. También es cierto hacer memoria de ciertos curas de entonces que decían a las muchachas a través de las rejillas: cuidado con comer mango biche con sal o guayabas dulces o agrias, eso es pecado mijita... total, que el problema de las frutas viene desde el paraíso terrenal, donde no se podía comer manzana. Y que se extiende hasta ahora cuando nos dicen familiares y amigos: No se te vaya a ocurrir comer pitahaya porque se te suelta el estómago y no hay quien te lo vuelva a poner en orden....