HISTÓRICO
Hay que salvar el órgano de la Metropolitana
Óscar Darío Montoya Gómez | Publicado el 20 de noviembre de 2009
La invitación al último concierto con el órgano de la Catedral Metropolitana, anunciado para el próximo martes a las 4:00 p.m., nos llenó de tristeza.

¿Será posible que el imponente instrumento de fabricación alemana, que llegó a la Catedral en 1933 y no ha parado de sonar durante 76 años en misas y ceremonias, termine silenciado por severos daños ocasionados por goteras y otras causas?

Toca salvarlo. Los detalles de quiénes y cómo lo harán se conocerán el próximo martes, pero ya se sabe que en la reparación están comprometidas la Embajada de Alemania y Comfenalco.

Que no cunda el pánico. El órgano se callará, pero solo durante tres meses. Tras el concierto del martes, los reparadores comenzarán su trabajo y deberán tenerlo listo antes de Semana Santa, según indicó monseñor Iván Moreno, cura párroco de la Catedral Metropolitana.

El padre Guillermo Gómez, organista de tiempo completo y que en los últimos domingos de mes ha venido tocando todas las obras de Johann Sebastian Bach, también está feliz con la noticia. Son 50 conciertos y ya van 42.

"El órgano tiene 10 mil bolsitas de cuero que si se mojan se entiesan, y cada una vale como $10.000. Pero también tiene daños en el sistema eléctrico", explicó.

Son varios y costosos los problemas que lo tienen funcionando a la mitad, pero se espera que después de marzo quede como una uvita y sonando de lo mejor.