HISTÓRICO
HISTORIA PROBLEMÁTICA O PROBLEMAS PARA LA HISTORIA
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    HISTORIA PROBLEMÁTICA O PROBLEMAS PARA LA HISTORIA |
Por JORGE HERNÁNDEZ RESTREPO | Publicado el 24 de marzo de 2013

Es increíble que en Colombia nos las ingeniemos tan fácil y rápido para armar problemas que no necesitamos y hasta convirtamos en debate el progreso, sobre la base de conservar la historia.

La descoordinación entre entidades del Estado para tomar decisiones retrasa cualquier avance y esa lentitud frena el vuelo del progreso y modernismo en nuestra ciudad.

Por estos días han sido protagonistas de noticia dos espacios muy importantes para los paisas: el viejo aeropuerto Enrique Olaya Herrera y el estadio Atanasio Girardot que pasó de sus 60, muy bien conservado.

Mientras que ciudades como New York acaban de conmemorar los 100 años de Grand Central, la emblemática estación de trenes en pleno corazón de Manhattan, por acá estamos enredados con la modernización del Olaya.

Según reportes del concesionario Airplan, ya hay 5 intervenciones por $12.800 millones pendientes de aprobación del Plan Especial de Protección del Olaya y corren serios riesgos las obras que se requieren para mantener la operación de ese importante puerto aéreo colombiano.

El Atanasio Girardot ha sobrevivido a varias remodelaciones y aunque no han faltado los debates, ha visto pasar eventos de talla mundial y sigue ahí tan fresco, en medio de la Bella Villa de Medellín.

Suena barato, porque en el Atanasio se invirtieron 15 millones de pesos y para su cumpleaños número 60 fueron otros 2.400 millones de pesos para mejorar los baños y cafeterías.

Seguramente que algún día el Atanasio entrará al club de los monumentos históricos, ojalá que para entonces esté listo y no necesite cambios, porque seguro que se queda atrás en medio de una puja de jurisdicciones sobre cómo conservarlo.

En cambio, como fue declarado "Bien de Interés Cultural", el aeropuerto Olaya Herrera tiene problemas, pese a que apenas está a 364 días para que se acabe el plazo definido para las obras como la nueva torre de control, para aviación ejecutiva, el espacio para la Policía, la renovación de hangares y extensión de la barrera antirruido, junto con nuevos parqueaderos.

Esas obras, que deberían estar listas en marzo del próximo año con inversiones por $12.800 millones, están en veremos porque el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural del Ministerio va lento.

En medio de la conmemoración de los 100 años de Grand Central se recordó cómo en 1960 esa hermosa edificación, que también ha sufrido cambios a través de la historia, fue salvada de ser demolida.

La entonces primera dama, Jacqueline, a la sazón esposa del inmolado John Fitzgerald Kennedy tomó la bandera para que la inmensa mole se mantuviera y en cambio fuera la casa de los trenes y metros que conectan a New York con otros estados.

En las obras del Olaya ha intervenido hasta la Procuraduría General de la Nación por la interventoría sobre las obras que ya se realizaron y otras entidades, en tanto que los trabajos se prolongan.

Hasta ahora ha sido intocable la tradicional torre de control, que desde el principio fue la promesa del concesionario que sería cambiada de sitio, pero sigue ahí como testimonio de la importancia de esa terminal.

El Atanasio, inaugurado el 19 de marzo de 1953 ya registra dos ampliaciones y en los 100 años que le restan, seguro que habrá mucho cemento para echar.

En reemplazo de la cancha de Los Libertadores y el hipódromo San Fernando, el Atanasio ha albergado atletas de los Juegos Centroamericanos en 1978, los Suramericanos en 2010 y el Mundial Juvenil de fútbol del 2011. Ojalá no sea el centro de discusiones sobre desarrollo, esos no son debates.