HISTÓRICO
Imelda Marcos, a los 80 años, quiere regresar al poder
  • Reuters | La ex primera dama de Filipinas, Imelda Marcos, visitó este viernes el ataúd de cristal de su marido, el difunto dictador Ferdinand Marcos, que sigue sin enterrar desde su muerte en 1989, en la ciudad de Batac, provincia de Ilocos Norte, al norte de Manila.
    Reuters | La ex primera dama de Filipinas, Imelda Marcos, visitó este viernes el ataúd de cristal de su marido, el difunto dictador Ferdinand Marcos, que sigue sin enterrar desde su muerte en 1989, en la ciudad de Batac, provincia de Ilocos Norte, al norte de Manila.
AP | Publicado el 26 de marzo de 2010

Adornada con diamantes y jade, la ex primera dama Imelda Marcos inició su campaña electoral este viernes en pos de una banca en la Cámara de Representantes, con la esperanza de enterrar a su esposo en un cementerio para héroes y limpiar el nombre del dictador.

Marcos, de 80 años, y casi 18.000 candidatos iniciaron el viernes sus campañas electorales para los comicios del 10 de mayo.

Los candidatos presidenciales y senatoriales iniciaron sus campañas hace más de un mes. La policía indicó que la violencia política, que con frecuencia acompaña las campañas, ha causado ya 80 muertos, entre ellos 57 personas muertas el 23 de noviembre cuando iban en una caravana electoral en el sur de las Filipinas.

Entre las personalidades que participan en la campaña figura el boxeador Manny Pacquiao, que aspira a una banca legislativa en su provincia meridional. La presidenta Gloria Macapagal Arroyo, amenazada con querellas penales cuando termine su mandato en junio, se ha postulado a la cámara baja, integrada por 287 representantes.

Tras más de una década de oscuridad política, Marcos saltó a la palestra con gusto.

Ataviada con vivos colores y profusión de joyas, guió al amanecer a los periodistas al mausoleo de su esposo, Ferdinand Marcos, en la provincia de Ilocos Norte.

La ex primera dama besó la urna de cristal para beneficio de las cámaras y dijo a los periodistas señalando a su esposo que "Esta es una de nuestras mayores injusticias".