HISTÓRICO
¡INDUSTRIALIZAR EL CAMPO, UNA OBLIGACIÓN!
Por LUIS GUILLERMO BLANCO O. | Publicado el 07 de septiembre de 2013
Si nuestro campesino quiere salir pronto de pobre y ser competitivo dentro de un contexto internacional, debe empezar por crear una gran unidad comercial (federación), que los represente y los auxilie en todas las fases del proceso. Desde la asesoría en la siembra, la tecnificación, hasta la comercialización final al consumidor.

Debe velar esta empresa por comercializar de buena forma los productos, simplificar la intermediación, abaratar costos de transporte, fundar bancos de semillas, manejar precios y estadísticas, diseñar canales propios de mercadeo y comercialización.

Es la federación la que se encargaría de dignificar la operación, de diseñar políticas de comercialización, de atender proveedores, buscar mercados externos, etc.

El presidente López Michelsen escribió sobre la necesidad de una revolución industrial en el campo. Lástima que intereses poderosos y la incredulidad del campesino de la época, retrasaron lo que debería ser un sector altamente desarrollado.

Si el campesino o productor se anima a trasformar parte de sus cosechas, podrá ser más competitivo, cultivar más hectáreas, obtener mejores utilidades, exportar, es cuando los TLC van a servir, es cuestión de asesorarse bien, y de entender los tratados.