HISTÓRICO
Ingenio ganó 6 kms a la montaña
  • Henry AgudeloCon la construcción de 24 viaductos que suman más de un kilómetro se evitó una intervención mayor en las laderas para no acentuar los problemas geológicos en el sector. Los responsables del tramo de doble calzada entre Los Balsos y Sancho Paisa creen que se hizo lo mejor en una topografía de las características de la que se tuvo que enfrentar.
    Henry Agudelo
    Con la construcción de 24 viaductos que suman más de un kilómetro se evitó una intervención mayor en las laderas para no acentuar los problemas geológicos en el sector. Los responsables del tramo de doble calzada entre Los Balsos y Sancho Paisa creen que se hizo lo mejor en una topografía de las características de la que se tuvo que enfrentar.
  • Henry AgudeloEn la que se conoce como la curva de La Barraca, se mejoró el alineamiento, pero se advierte que no se puede tomar a más de 40 kms.
    Henry Agudelo
    En la que se conoce como la curva de La Barraca, se mejoró el alineamiento, pero se advierte que no se puede tomar a más de 40 kms.

  • SAI reconoce fortalezas de la vía, pero que "no es una obra cumbre de ingeniería".
  • Concedentes y constructores destacan calidades con las que fue concebida la obra.
  • Mejora del alineamiento, tramo entre Los Balsos y Sancho Paisa se redujo en 500 metros.
Por
León J. Saldarriaga L.
Medellín

La euforia de la entrega de un nuevo tramo de doble calzada en Las Palmas estuvo matizada por el reconocimiento de las autoridades, la valoración del gremio constructor y la admiración de los usuarios, pero no fue ajena a las críticas de quienes señalan que pudo ser una obra mejor.

Los beneficios están expuestos al compararse con la carretera de dos carriles que existía.

Sobre el voladizo se extendieron 24 viaductos con una longitud de 1.117 metros que dieron forma a la calzada de ascenso y evitaron una mayor intervención en la montaña, en tanto que para contener la ladera se construyeron 43 muros de 1.100 metros, para un total de más de dos kilómetros en obras de concreto.

Uno de los resultados de la actuación ingenieril es que, por efecto de los alineamientos, "desaparecieron" 500 metros, al reducirse la distancia entre Los Balsos y Sancho Paisa de 6,5 a 6,0 kilómetros.

El viajero ahora dispone de dos calzadas de más de 9,0 metros para subir y descender, con sus respectivas bermas, que le facilitan la maniobra de sobrepaso y agilizan su comunicación con el aeropuerto de Rionegro y los demás destinos del altiplano del Oriente.

Los más cercanos a la construcción hablan de bondades. Javier Darío Toro, gerente de Concesiones de la Gobernación de Antioquia, la entidad dueña del proyecto, la recibe como una obra que tiene unas "condiciones excepcionales en su diseño". A pesar de ser una vía en montaña, dice que tiene un alineamiento mejorado que ofrece seguridad y velocidad, además de haberse hecho en un plazo "sumamente breve": 20 meses.

En el mismo perfil se confiesa el ingeniero que tuvo a su cargo la interventoría, Saúl Posada Ochoa, quien la considera una obra ejemplar en compromiso de trabajo, que se sacó en un tiempo récord a pesar de las condiciones climáticas adversas. "Es una buena inversión del capital del Estado. Las Palmas era un martirio en una sola calzada", afirma.

De su experiencia en proyectos viales valora que este fue bien concebido, apoyando la ampliación en muros y viaductos que garantizan el resultado final, dado lo inestable de esta zona del Valle de Aburrá.

Un aguacero, ocho días
Desde la entraña de la construcción de la obra, el gerente de la Concesión Aburrá-Túnel de Oriente, Juan Clímaco Sánchez, subraya que en una geología tan compleja se buscó un justo equilibrio entre viaductos e intervención de la ladera sin maximizar ninguno de los dos frentes.

Por el reto que significó trabajar en un invierno intenso, aprecia que la obra "se hizo en un plazo muy corto". Puso como ejemplo que en aquellas jornadas, "después de cada aguacero fuerte eran ocho días de trabajo perdidos".

Pero desde la mirada crítica de la Veeduría Cívica de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros (SAI), el ingeniero Johel Moreno considera que "no es una obra cumbre de la ingeniería", aunque de ella se derivan beneficios para los usuarios del Oriente.

Las ganancias que reconoce, se verán en el tiempo de viaje y en un futuro aumento del flujo vehicular. También las admite en la mejora de la carpeta asfáltica, en el alineamiento, en algunos pedazos de pendiente, en la colocación de obras de defensa en sitios críticos del separador central y en la iluminación que se instala, las dos últimas como sugerencias de este organismo.

En señalización vertical y horizontal, Moreno admite que se hizo con las normas de diseño recomendadas por el Código Nacional de Tránsito, pero estima que como un elemento disuasivo de la delincuencia y por tener una connotación de vía urbana, se le deben instalar cámaras de seguridad.

El interventor Posada Ochoa asume que la doble calzada no es perfecta, pero que lo hecho desde su concepción muestra un resultado satisfactorio.

Tal vez el presidente de la Concesión, Juan Gonzalo Echeverry, recoge la realidad del proyecto cuando afirma que "para una topografía de estas características se hizo una obra con las mejores especificaciones posibles".

Más amplia la calzada que da a la ladera
En cuanto a especificaciones técnicas, la calzada de ascenso tiene 9,15 metros, mientras que la de descenso tiene 9,50 metros (un poco más amplia para atender eventualidades de derrumbes). Los carriles son de 3,65 metros, con berma interior de 0,50 centímetros en descenso y de 0,35 metros en ascenso, mientras que las bermas exteriores son de 1,50 metros. Las defensas de protección tienen 815 metros de longitud.

Tiene tres retornos en los kilómetros 1+400, 2+200 y 3+950, además del retorno natural que supone la glorieta de Sancho Paisa en el k. 6,0. Por petición de la comunidad, la Gobernación estudia la construcción de un cuarto a la altura del Columbus School. También se instalará un puente peatonal en el sector de La Acuarela, que está en la fase de diseño.