HISTÓRICO
¿INSOMNIO CON PESADILLAS?
  • ¿INSOMNIO CON PESADILLAS? | ALBERTO VELÁSQUEZ MARTÍNEZ
    ¿INSOMNIO CON PESADILLAS? | ALBERTO VELÁSQUEZ MARTÍNEZ
Por ALBERTO VELÁSQUEZ MARTÍNEZ | Publicado el 01 de enero de 2013

Hay que admitir que hoy el presidente Santos con su esquema de paz a través de diálogos y negociaciones con la guerrilla, es consecuente -así pueda estar equivocado- con el modelo político del país que desde hace 14 años ha querido instaurar en Colombia. Y lo ha querido hacer a través de un Frente Nacional que planteó desde 1998, con los diversos actores del conflicto armado.

Decía Santos en carta al entonces presidente de la Cámara de Representantes -de acuerdo con el documento que nos enviara un ratón de hemeroteca- que "las reformas políticas que nos darán paz, no van a ser el resultado de diálogos entre los que estamos ya de acuerdo en lo fundamental. Hay que crear un nuevo consenso con los que desafían por la fuerza nuestra forma de ver las cosas. Hablar no solo con los huéspedes de la casa sino con aquellos que quieren destruirla para que más bien entren a habitarla"…

Pero no se quedaba en esa sola invitación -¿tan ingenua como ilusoria?- a los subversivos a penetrar en la casa en la cual se acogen los que creen en la vigencia del derecho y en las libertades. Planteaba que "ahora lo único que sirve es la construcción de un nuevo país". Algo similar a lo que firmaron en Ralito hace unos años algunos políticos costeños con los paramilitares, cuando pensaron en "refundar la República", frase que los enredó en las mismas páginas del código penal.

A renglón seguido, proponía al entonces gobierno Pastrana que "lidere un nuevo Frente Nacional en el que se pacte con todos los sectores políticos y con la guerrilla, un nuevo régimen político que reconozca la realidad que hoy representa la insurrección armada...". Y agregaba: "Con una coalición institucional de la que hagan parte los alzados en armas se podrán dar las garantías necesarias y las alternativas de acción política para que se silencien los fusiles".

¿Con qué instrumentos jurídicos iba y va a construir Santos un Frente Nacional para modelar una nueva Colombia desde el punto de vista económico, social, político, legítimo? ¿Con un Frente Nacional totalmente diferente al que rigió entre 1958 y 1974, sistema en el cual por 16 años liberales y conservadores manejaron todos los resortes del Estado? ¿Con un nuevo Frente Nacional con socios de la insurgencia arrepentida y en plan de hacer política para someterse, sin más armas que el voto, al libre juego de la democracia? ¿Sigue creyendo Santos que en ese Frente Nacional se matricularía toda la subversión, cuando hay evidencias de la inexistencia de unidad de mando en la guerrilla, lo que podría darles patente de corso a los disidentes para fortalecer otro frente, demencial sí, como el de gran cartel de la droga y del delito? Son ideas bastante audaces por cierto. No sabemos si con una dosis mayor de ingenuidad que de malicia.

Esto pensaba Juan Manuel Santos hace 14 años. Esto parece seguir pensando ahora con su actual decisión negociadora en La Habana. Podrá ser una utopía. O el mismo sueño de una noche de insomnio y de pesadillas.