HISTÓRICO
Instinto: es la base de la crianza con apego
  • Instinto: es la base de la crianza con apego
  • Los primeros siete años de vida de un ser humano (o primera infancia) son fundamentales para el desarrollo de su personalidad, por eso recomiendan "quemar" todas las etapas naturales durante este período.
    Los primeros siete años de vida de un ser humano (o primera infancia) son fundamentales para el desarrollo de su personalidad, por eso recomiendan "quemar" todas las etapas naturales durante este período.

  • Sitio web da a conocer esta teoría que ya es muy popular en Europa.
  • Entre más dependiente sea el bebé, más autónomo será cuando adulto.
  • Según esta teoría el niño es quien decide cuando cambiar de etapa.
Por
Carmen Gutiérrez Remolina
Medellín

Felipe José está próximo a cumplir sus cuatro años y desde que nació sus deseos y necesidades han sido el hilo conductor de su crianza.

Con su libre albedrío, a una escala proporcional a su edad, es él quien escoge alimentarse, aún de leche materna, dormir con sus padres, usar pañales y expresar sus emociones de alegría y de enfado.

Así mismo, será él quién decida cuando destetarse y esta es la premisa básica de la crianza con apego, una filosofía que defiende que los niños se eduquen de acuerdo a su evolución natural respetando todas sus etapas.

Y que, aunque suene paradójico, afirma que el apego y la dependencia del bebé los primeros siete años de vida hacia sus padres, hacen que el niño reclame por sí solo la independencia y sea un adulto más seguro de sí mismo.

Por eso para Eliana Escobar Luján, su madre, "es una gran decisión que él toma y que solo debe hacer cuando se sienta preparado".

Cuando Eliana estaba en embarazo comenzó a navegar en Internet en busca de información acerca de cómo criar a su hijo, cuando el pequeño ya había nacido descubrió esta filosofía y desde entonces no solo la práctica sino que la promueve a través de su portal web www.criaryamar.com.

El apego en teoría
Si la creencia popular nos indica que a cierta edad hay que enseñar a los bebés a dormir solos, a dejar de alimentarse de pecho, a utilizar el sanitario, a comer a las horas establecidas y a no hacer pataletas, así sea a costa de llanto ignorado, la crianza con apego se fundamenta en el instinto y el respeto y en jamás permitir el llanto del bebé.

Tiene sus raíces en los estudios experimentales que realizó el siquiatra norteamericano John Bowlby en los años 70, sobre los cuales fundamentó su teoría de que entre más fuerte sea el vínculo del bebé con la madre más fácil se soltará, será independiente y tendrá más autoestima.

Mientras en Latinoamérica está corriente no es muy conocida, en Europa tiene gran fuerza, uno de sus partidarios es el pediatra español Carlos González quien ha escrito libros como Bésame mucho, Un regalo para toda la vida y El niño no me come.

Siete principios
Parto respetado o parto natural. Es el derecho que tiene la madre de estar bien informada para decidir que es lo que más le conviene, así como a escoger la postura más cómoda -que no es acostada- y evitar la cesárea y procedimientos médicos como la oxitocina sintética, algunos tactos vaginales, el rompimiento artificial de bolsa, el rasurado y el enema. Además, resaltan la importancia de la primera hora de vida del pequeño.

Otras ideas
A pesar de no tener conocimiento acerca de esta filosofía y no compartir todos sus principios, para el ginecobstetra Fidel Cano la principal razón por la que la mujer debe someterse al parto natural es porque en el momento del nacimiento del hijo estará consciente y no anestesiada y no se perderá esa primera hora de vida de su pequeño.

Para él, la semejanza es tan fácil como la conducta que toma la hembra de cualquier especie superior, que el primer contacto que tiene con su cría es olerlo y lamerlo inmediatamente nace.

La lactancia materna. La madre debe amamantar a su hijo sin que le den complementos y sobre todo sin regular la alimentación por horas sino dándole tanto como el niño lo demande y hasta que los dos quieran; esto podría ser inclusive hasta los cinco o seis años.

El pediatra Juan Fernando Gómez difiere de esta teoría, es un fiel creyente de los beneficios de la leche materna hasta los dos años, pero cree que hasta los cinco años puede llegar a ser perjudicial para la autonomía del futuro adulto, precisamente lo que busca este principio del apego.

El tercero es el colecho. Es el derecho que tienen los niños a dormir con sus padres hasta que se sientan preparados para hacerlo solos.

Para Cano permitirles a los niños dormir con sus padres es una muestra de afecto que no le resta a su independencia, por eso su hijo de ocho años tiene siempre las puertas abiertas para acostarse al lado cuando siente que lo necesita.

"El amor, aún en exceso, no hace daño. Entre más afecto más capacidad de desenvolverse en el futuro, y con más seguridad, tendrá el menor", asegura.

El contacto físico permanente. Si el bebé quiere estar en brazos todo el día la madre debe acceder, de hecho no sólo él se siente a gusto y feliz con ello, la madre también.

La escolarización. Esta etapa de la educación de los niños debe comenzar lo más tarde posible, el ideal es que permanezcan en casa hasta los cuatro años o más y para afrontar esta transición el acompañamiento de los padres debe ser total, no dejarlo llorando en el jardín sino quedarse y ayudarlo a entrar en confianza lentamente durante el tiempo que necesite para sentirse cien por ciento a gusto.

Atender diligentemente los llamados del bebé. Esta filosofía rechaza la costumbre popular de enseñar a los pequeños a través del llanto. Bajo ninguna circunstancia es admisible dejar a un bebé llorar, es ignorarlos e irrespetarlos. Es una cuestión de empatía. En esta misma línea apoyan que los niños expresen sus emociones, que hagan una pataleta si es la forma como exteriorizan que se sienten tratados injustamente o que quieren ser escuchados.

Y, por último, la no violencia. La crianza con apego defiende al menor y su educación no debe contener ni golpes ni gritos. Ningún acto que implique causarle dolor físico o emocional al menor es aceptable.

En resumen, y en palabras de Eliana, la crianza con apego "es como hacerles un llamado de atención a los padres para que críen desde el instinto y no desde las construcciones culturales que generalmente no se ponen del lado del niño pequeño".