HISTÓRICO
Interbolsa, más regulación
  • Interbolsa, más regulación
EL COLOMBIANO | Publicado el 09 de noviembre de 2012

El caso Interbolsa pone de presente que, aunque Colombia cuenta con una muy buena regulación del mercado bursátil, ésta no es completa, pues subsisten vacíos que han sido aprovechados para poner en riesgo el sistema.

Este caso evidenció que la regulación tiene fallas porque permitió que la comisionista de bolsa más grande del mercado llegara, en relativamente poco tiempo, a una situación que obligó a su liquidación. ¿Cómo no se supo de los altos riesgos que se estaban asumiendo y de los movimientos que se hacían? ¿Cómo se dejó que pasara tanto tiempo sin actuar?

Falló, además, porque no se entiende, como bien lo señala el exministro de Hacienda Rudolf Hommes, que se estuviera invirtiendo excesivamente en la acción de una empresa en crisis, como Fabricato. ¿Exceso de confianza en la firma más grande del mercado? ¿O fue la humana codicia que llevó a asumir altos riesgos a la espera de jugosas ganancias que, irónicamente, nunca llegaron?

Pero, para fortuna del país, la regulación finalmente funcionó porque les permitió a las autoridades correspondientes actuar con prontitud y eficacia evitando un daño mayor y un contagio que hubiera sido fatal para los distintos agentes del mercado.

La gran lección es, entonces, que, aunque se tiene una buena regulación, ésta resulta insuficiente y debe ser revisada, ampliada y profundizada. En particular, la regulación de los denominados repos merece atención especial. La Superintendencia Financiera, con la colaboración de la Bolsa de Valores de Colombia, tiene una urgente tarea que realizar en este punto, pues es imperativo evitar que otros comisionistas caigan en una situación similar.

El caso Interbolsa ilustra, entre otras varias cosas, la necesidad que tienen los entes reguladores de mantener una actitud, dinámica y proactiva, de vigilancia y control sobre las actividades y los actores que regulan.

Por fortuna, el mercado empieza a superar las dificultades de días pasados y los precios de muchas acciones comienzan a recuperarse. Esta es una señal de que los inversionistas tienen confianza en las autoridades y en los operadores del mercado, que los hechos derivados de la intervención de Interbolsa y las decisiones que de ello siguieron se han asimilado, y que las dudas y las incertidumbres generadas en la última semana se han ido despejando.

De este lamentable suceso se tendrán que aprender lecciones que lleven a que los comisionistas de bolsa y otros intermediarios tengan mejores normas de comportamiento. Asuntos como el buen gobierno corporativo y las normas éticas y de responsabilidad comercial, deberán ser objeto de un tratamiento más estricto.

No hay que perder de vista que, al momento, sobre los comisionistas de bolsa y sus actuaciones están puestos los ojos del país. Ellos cargan sobre sus espaldas una gran responsabilidad social y estamos seguros de que, frente a semejante reto, van a responder con altura y gran juicio.

No hay que llamarse a engaños, lo que ha pasado es grave y es necesario asegurar que no se repita una situación similar. Por ello es urgente garantizar una regulación que genere confianza, reduzca los riesgos y permita el adecuado desarrollo del sistema.

Respecto al caso Interbolsa aún subsisten muchas dudas que deben ser resueltas y la sociedad tiene el derecho y la necesidad de conocer toda la información relacionada con este asunto. Igualmente, se deberá proceder sobre los responsables de las actuaciones, quienes tendrán que responder por las mismas con su patrimonio.