HISTÓRICO
Irán se mueve a un paso del enemigo
John Eric Gómez Marín | Publicado el 07 de enero de 2012
"Dar pasos decisivos para fomentar las relaciones diplomáticas con Latinoamérica". ¿Será ese el único interés del presidente Iraní Mahmud Ahmadineyad en la gira que comienza hoy en la región? ¿O su visita es la fachada de intereses mayores y con fines militares?

En los últimos años el mandatario iraní se vanagloria de las buenas relaciones con los países de esta región. Ha tratado de fortalecer esos lazos abriendo oficinas de representación en Colombia, Nicaragua, Chile, Ecuador, Uruguay y Bolivia, además de las existentes en Cuba, Argentina, Brasil, México y Venezuela.

Sin embargo, analistas creen que el líder iraní está buscando más que amigos en Latinoamérica, y que este inusitado interés se debe a la cercanía territorial con el que considera su enemigo, Estados Unidos.

Comparan la situación con los antecedentes de la crisis de los misiles en 1962, cuando antes de que los rusos ubicaran los proyectiles en Cuba apuntando hacia Estados Unidos, alardeaban de su aliado Fidel Castro y de que las relaciones con la isla eran simplemente por afinidad ideológica.

No obstante, los rusos utilizaron a Cuba para acercarse a su enemigo y, por poco, desatan lo que muchos temían, la tercera guerra mundial.

Y es que Irán se ha tornado más agresivo en sus declaraciones y acciones contra Estados Unidos, y Ahmadineyad sabe que su presencia a tan solo unos kilómetros de ese país causa casi el mismo escozor que causó en las bases estadounidenses en Colombia.

Cabe anotar que Irán no encuentra eco en toda la región; solo Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Cuba le han abierto las puertas gentilmente.

Argentina acusa a ese régimen de ser el responsable de los ataques contra la sede de la Embajada de Israel y contra la mutual hebrea AMIA, los peores en su historia.

El analista argentino, Gustavo Araújo, experto en temas de conflicto y en Oriente Medio, asegura que su país le cerró las puertas a Irán tras esos ataques, y que allí no podrá desarrollar ningún plan conjunto.

Brasil, otro de los grandes de la región, tiene unos índices de crecimiento y desarrollo muy importantes, en buena parte, gracias a sus relaciones internacionales. Así que a pesar de manejar una relación cordial con el líder iraní, y de tener algunos acuerdos comerciales, no arriesgará su posición con grandes apoyos y proyectos conjuntos.

No obstante, Beto Almeida, analista político brasileño, asegura que Irán tiene los mismos derechos y privilegios que las otras naciones, en relación con ese país: "La presidenta Dilma Rousseff, le da un trato por igual a todos y es lo que ha demostrado desde el inicio de su mandato".

Los amigos de Irán
Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Cuba respaldan totalmente las políticas de Mahmud Ahmadineyad y coinciden con su visión anti-norteamericana y antiimperialista.

Sobre esa coincidencia, Ileana Ro-Lehtinen, congresista estadounidense, afirmó en una reciente entrevista al Washington Post , que "Irán trabajó activamente durante años para expandir su influencia en el Hemisferio Occidental, y encontró socios dispuestos en los déspotas anti-norteamericanos de la región".

George Wright de Asuntos Públicos del Pentágono, no descarta que lo que Irán está buscando es un seguro por si Israel bombardea ese país. "Teherán podría reaccionar y atacar a Estados Unidos desde una posición estratégica y Latinoamérica es ideal", dijo.

El mandatario iraní tiene previsto llegar hoy a Caracas. Después viajará a Nicaragua para asistir el martes a la toma de posesión de Daniel Ortega, reelegido al frente del país. Su gira, de cinco días, seguirá en Cuba y finalizará en Ecuador.

El presidente Barack Obama le quiso restar importancia a esta visita y manifestó que se trata de una señal de desesperación ante el aislamiento creciente por las sanciones internacionales.

Agregan los entendidos que, por más que quiera, Irán no será el centro de atención en estos países: Chávez está preocupado por su enfermedad y una nueva reelección; Ortega deberá luchar con los altos índices del narcotráfico y violencia; Rafael Correa tiene un duro debate con la oposición y los medios, y en Cuba, Raúl Castro se concentra en la salud de su hermano y las reformas económicas aplicadas en la isla.