HISTÓRICO
José Javier da una mano de pintura
  • José Javier da una mano de pintura | Hernán Vanegas | José Javier se interesó desde muy pequeño por la pintura. Le ha gustado experimentar en sus obras, pero sobre todo, ayudar a los demás. Cada que puede le enseña su labor a otros que necesitan esperanza en sus vidas. El Concejo de Medellín le otorgó la Orden al Mérito Juan del Corral, en grado oro.
    José Javier da una mano de pintura | Hernán Vanegas | José Javier se interesó desde muy pequeño por la pintura. Le ha gustado experimentar en sus obras, pero sobre todo, ayudar a los demás. Cada que puede le enseña su labor a otros que necesitan esperanza en sus vidas. El Concejo de Medellín le otorgó la Orden al Mérito Juan del Corral, en grado oro.
Mónica Quintero Restrepo | Publicado el 13 de diciembre de 2010

Una pincelada suave y otra más, a veces desordenada. Un color que se mezcla sobre el otro y los músicos que van apareciendo, los periodistas listos para la foto y la reportería, y hasta los bomberos, que se asoman en el cuadro.

José Javier Mejía Palacio es pintor. Desde pequeño se interesó por los pinceles. "Cuando estaba en el colegio siempre peleé para que a las personas a quienes nos gustaba el arte nos encaminaran por este". Y eso que él siempre pintaba, así nadie lo encaminara. Después se graduó como maestro en artes plásticas, en Bellas Artes.

José Javier no puede dejar de pintar, ni de experimentar. Aunque al principio sus pinturas eran muy realistas, ahora es más abstracto y expresionista. Creatividad, diría él. Por eso anda pintando los oficios de las personas. Músicos, mineros, bomberos, cirujanos, reporteros.

Todo cabe en su lienzo. Hasta el ayudar a otros. José Javier es un pintor social, si cabe el término. Cada que puede les enseña a aquellos que más lo necesitan o pinta por ellos, si es el caso.

Estuvo en Pinceles por la Paz, enseñándoles a los niños de estratos 1, 2 y 3. En el San Vicente pintó con pequeños enfermos terminales y ha trabajado con la Red de Artes, del Palacio de Cultura.

También ha ayudado a personas con drogadicción, para que encuentren en el arte una esperanza.

La lista es larga, porque cada que puede, ahí está para pintar con ellos. "Se trata de darles un poquito de lo que uno sabe. La pintura abre otros caminos y creo que también es un paliativo", señala.

Su intención es que otros vean una vida con posibilidades de salir adelante y que la pintura puede ser una de ellas. Lo que hace José Javier es extenderles la mano y no ser egoísta con su conocimiento. "Maestro no es sólo un título, sino que hay que compartir lo que sabemos y con ello, ayudar a sensibilizar".

Una mano de pintura. Eso es exactamente lo que pinta José Javier.