HISTÓRICO
Juan Pablo se deleita con los motores
  • Juan Pablo se deleita con los motores | No solo motos y carros. También botes y pequeños aviones hacen parte del gusto por los motores de Juan Pablo. FOTO MANUELA PALACIO
    Juan Pablo se deleita con los motores | No solo motos y carros. También botes y pequeños aviones hacen parte del gusto por los motores de Juan Pablo. FOTO MANUELA PALACIO
Por JOSÉ ALEJANDRO PÉREZ | Publicado el 19 de abril de 2013

El jugo de mandarinas recién exprimidas, y con la cantidad justa de hielo fue el inicio de una charla en torno a motocicletas y carros.

Juan Pablo Valencia, chef y socio del restaurante Mystique, es apasionado de lo que hace. No solo de la cocina, los restaurantes y el buen servicio al cliente. También del deporte extremo como el paracaidismo, la bicicleta y los motores.

"En Beijing, una ciudad tan grande, tenía una pequeña bicicleta con motor para ir al hotel donde trabajaba. Se imagina un mono, blanco y ojiazul entre casi 200 chinos esperando el cambio del semáforo. Sobre todo los niños me miraban como un ser de otro planeta".

Eso, la posibilidad de interactuar de cerca con el entorno y la cultura en la que se encuentra, es una de las ventajas que Juan Pablo Valencia destaca de una moto.

Aperitivo
"La moto me da una sensación de libertad al estar en contacto directo con el viento. Y también me deja moverme más rápido entre los restaurantes".

En un momento llega el mesero a nuestra mesa en la parte externa de Mystique, y nos ofrece un sorbete de pepino dulce con lulupa, para limpiar las papilas gustativas y prepararnos para el plato fuerte. Fresco, dulce y suave.

Juan Pablo recuerda que Desde muy joven las dos ruedas llamaron su atención. Él y sus hermanos tenían una Honda 80, "pero solo en la finca, porque mi papá no nos dejaba tener moto".

Pero una vez se independizó y viajó a Estados Unidos, compró su primera moto.

"El primer día quise darle una sorpresa a mi novia y viajé como dos horas, en pleno invierno. Cuando llegué a su casa tuve que meterme bajo la ducha caliente porque estaba con hipotermia. Después de eso aprendí que debía equiparme bien para montar en la moto".

Plato fuerte
Ya en Colombia, luego de aprender y trabajar en cocinas de restaurantes y hoteles en países como China, Estados Unidos, Croacia o España, Juan Pablo se mete de lleno al mundo del empresarismo culinario.

Y de nuevo su vehículo aliado es la moto cuenta mientras el Boeuf Bourguignon que él pidió y el churrasco de trucha de Bahía Solano que acepté como su sugerencia, acompañado con estofado de fríjol blanco, llegan a la mesa. El mío, una grata sorpresa, con un toque de pimienta que resaltó su sabor.

En su vida diaria, de lunes a viernes, Juan Pablo Valencia usa su BMW GS650 como una de sus herramientas de trabajo, transporte y algo de diversión. Los fines de semana se pasa a las cuatro ruedas.

"Con la moto puedo ir de inmediato a los restaurantes para atender cualquier necesidad que surja. También puedo ir rápido a las granjas que nos sirven de proveedores".

Para él, la moto también puede ser un espacio creativo. "Es relajante e inspiradora. Con el casco puesto te concentrás. Recetas e ideas de negocios o la solución a algún problema han surgido cuando voy montado en la moto".

Remate
Con un espresso en la mano Juan Pablo también habla de carros.
"En un carro busco tecnología, y también me gusta el buen diseño, sobrio y elegante, que permita concentrarse en manejar, que no distraiga con muchos botones".

Los fines de semana son el espacio que emplea para rodar en el Audi A1 que comparte con su esposa, especialmente en las vías del Oriente.

Y así como la buena cocina requiere tiempo, dice que manejando tampoco va más allá de los límites para disfrutar.