HISTÓRICO
La ciudad no puede crearse separando ricos y pobres
  • La ciudad no puede crearse separando ricos y pobres | ILUSTRACIÓN CAROLINA SALAZAR
    La ciudad no puede crearse separando ricos y pobres | ILUSTRACIÓN CAROLINA SALAZAR
Por DANIEL ROJAS ARBOLEDA | Publicado el 27 de julio de 2013

La experiencia del brasileño Paulo Sandroni, a quien su trabajo en el Gobierno de Sao Paulo le dio la experiencia para ser una de las más reconocidas autoridades latinoamericanas en desarrollo urbano, le permite hablar con firmeza de los peligros al ejecutar megaproyectos.

Vino a Medellín a presidir las mesas de trabajo sobre los Grandes Proyectos Urbanos, como el Parque del río Medellín y el Cinturón Verde Metropolitano, en momentos en que la región está a punto de revisar los Planes de Ordenamiento Territorial (POT).

Habló con El Colombiano sobre los efectos en una ciudad de la mala coordinación política, la exclusión social y los desaciertos financieros.

¿Qué se debe tener en cuenta al evaluar un POT?
"Un elemento importante es el de favorecer algunas áreas prioritarias para la vivienda social. La tendencia es que los sectores de menos ingresos se envían a la periferia, una dinámica muy mala para una urbe. Debe haber una ocupación territorial en la que todas las clases sociales convivan en un espacio más o menos común, para evitar que quienes viven más lejos, sin acceso a salud, educación, etcétera, tengan una vida tan sacrificada".

¿Como financiar la mejoría del espacio en una ciudad?
"Mediante captura de plusvalías, una herramienta muy desarrollada en Brasil. La implantación de infraestructura no puede depender sólo de los recursos de la tributación. Los que ganan con la valorización territorial deben ceder parte del dinero para que Gobiernos comprometidos con la sostenibilidad puedan invertir en infraestructura, ignorando menos al contribuyente. Esas ganancias extraordinarias no se deben a la habilidad personal de los propietarios sino a que sus terrenos valen más porque hay una demanda mayor de la sociedad".

¿Cómo hacer que la gente habite los espacios?
"Con incentivos y estímulos. Eso no ocurre de un momento a otro, es un proceso largo en el que no se pueden esperar resultados inmediatos en lo referente a nuevas prácticas sociales. Si das condiciones más dignas a la gente más pobre sus hijos tendrán mejores oportunidades y, por lo tanto, una segunda generación deseará tener una vida distinta".

El funicular de Río cambió las favelas. ¿Cómo puede el urbanismo transformar una historia de violencia?
"Se inspiraron en Medellín, en donde parece que el impacto fue mayor. En Río, el cable vino luego de la pacificación de las favelas, aunque aún hay mucha violencia. El cable mejora las condiciones, pero es también un proceso largo".

¿Qué opina de la transformación urbanística en Brasil para el Mundial de Fútbol?
"La respuesta urbanística fue buena, pues no hubo grandes cambios: los escenarios ya existían y sólo hubo uno nuevo (Recife). Pero las caras reformas originaron manifestaciones. La gente decía ‘no tenemos salud ni educación, pero sí esos caros estadios’".

Pero hubo desalojos, ¿no?
"Las protestas surgieron más por el costo de los estadios y las tarifas del transporte público, no tuvo nada que ver con desalojos. Esa fue una cuestión muy marginal".

¿Qué opina de las obras en el Área Metropolitana?
"Creo que Medellín tiene proyectos de mucha calidad, muy bien pensados y elaborados. Se trata de una ciudad cada vez más avanzada en prácticas urbanísticas y desde el punto de vista social y económico".

¿Qué hay que mejorar?
"Algunos proyectos involucran competencias de distintos niveles: Gobierno central, Departamento, Municipio y Área Metropolitana. Eso dificulta su ejecución por falta de coordinación política. En otros, interfieren los intereses mineros, por lo que es muy difícil hacer un proyecto con sostenibilidad ambiental".