HISTÓRICO
La estética popular del barrio
POR CAROLINA BETTI SCHMID | Publicado el 18 de julio de 2013
Los barrios del Valle de Aburrá transformaron su estética con el pasar de los años. Las grandes casas con espacios verdes dieron paso a los edificios uniformes y sin color. La twittercrónica recorrió la vereda El Pedregal, ubicada en Itagüí, para mostrar el contraste visual entre tradiciones decorativas rurales y el paisaje urbano. Entre las más de 200 casas que se encuentran en este lugar, solo unas pocas resaltan por sus colores vivos, como el verde o el morado, y captan la atención de aquellos que visitan el sector.

Esta característica no solo se evidencia en esta vereda, sino en otros barrios de Medellín, como San Javier, donde también es común encontrarse con fachadas de colores vivos.

Guillermo Velásquez, profesor de la Institución educativa María Josefa Escobar, ubicada en El Pedregal, comenta que esta decoración evoca a la ruralidad y, aunque es poco común en la ciudad, allí brinda vida y belleza.

Araceli Pabón, vecina de El Pedregal, afirma que una de las características del poblado es la antigüedad de las viviendas, algunas con más de 100 años.

"La casa donde vivo estaba construida de paja y después se reconstruyó con bahareque", cuenta Manuel Dávila, quien ha pasado toda su vida en ese sector.

No solo el contraste entre lo rural y lo urbano es sello de la estética de los barrios del área metropolitana.

De acuerdo con los lectores de la twittercrónica, otros elementos vinculados a la vida afectiva de la comunidad, como la ropa colgada en el exterior de las casas o los juguetes y objetos varios abandonados en techos y terrazas, representan la estética que le imprimen a sus hogares los habitantes del Aburrá.