HISTÓRICO
La gloria se la llevó este año una flor de flores
Daniel Rivera Marín | Publicado el 07 de agosto de 2011
Se persignó. Eso fue lo primero que hizo Edilberto Londoño cuando le dijeron que él era el ganador absoluto. Que en esta Feria de las Flores no había una silleta más hermosa que la que él había terminado hace unas horas.

Un girasol inmenso hecho de flores de todos los colores y especies, que sobre la espalda de este campesino de la vereda Barro Blanco de Santa Elena, pesaba más de 70 kilos.

Y Edilberto, de 38 años casi que se quedó mudo. La felicidad lo abrazó en un día soleado, y lo primero que atinó a decir fue que la alegría era tan grande que "no tengo palabras para expresar lo que siento". Se quedó pensativo por unos segundos, enarbolando pensamientos. Quizá recuerdos.

El cansancio ya ni lo sentía y eso que el sábado ni durmió para poder terminar el arreglo floral. "Es que ahora esta silleta la llevo con mucho amor".

Cada cinco pasos la gente que se agolpaba a lado y lado de la avenida Regional le pedía que diera una vuelta y él se agachaba más, casi noventa grados, para que todos vieran el trabajo de un artista que se inspira en las labores de la tierra.

Si todas las silletas eran tan bellas y tenía las mismas flores, ¿por qué ganó la Edilberto? Él lo contesta con facilidad. "Esta es la ganadora porque tiene un diseño nuevo que me demoró dos meses hacerlo y es todo natural. Es una recopilación que yo hice, es una flor de flores".

Porque él conoce la labor. Desde hace cinco años hace el recorrido. Tradición que recibió de su papá, porque "comercializar con flores es lo único que yo he hecho en la vida".

No obstante, algo dejó Edilberto en confidencia, declaró que una persona muy especial le ayudó a hacer la silleta, "pero está en el cielo".

Y cuando dijo eso, cerró los ojos se agachó y siguió su camino, como dirigiéndose a la gloria, en medio de la multitud que aplaudía como siguiendo una batuta que la dirigía en silencio.