HISTÓRICO
LA GUERRA DE LA SINIESTRA
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    LA GUERRA DE LA SINIESTRA |
Por PABLO JARAMILLO VASCO | Publicado el 31 de marzo de 2013

Una izquierda nostálgica de antiguas y fallidas revoluciones, aquella que aplica el comunismo en pleno siglo XXI y que dice amar al pueblo pero que constantemente está buscando la guerra y la miseria para él, es la que tiene de nuevo en vilo a la comunidad internacional por estos días con el patrocinio de las recientes amenazas a Corea del Sur y Estados Unidos por parte del joven dictador norcoreano, Kim Jong-un. Para nosotros los colombianos, ese tipo de amenazas no son desconocidas, ya que tuvimos durante largos años a Hugo Chávez como gobernante vecino, el cual aplicaba un similar patrón comportamental que parece arraigado en todos los dirigentes de la izquierda retardataria del mundo: ante los problemas internos por la incapacidad de gobernar adecuadamente, acudir a la amenaza externa como defensa.

Esa graciosa y contradictoria izquierda antiimperialista, que tanto se escucha despotricar de otros gobernantes tildándolos de "guerreristas", pero que es la primera en alentar la guerra, tiene hoy en Kim Jong-un, ante la ausencia de Chávez, a su divo del momento en plena serenata de guerra.

Palabrerías, como cuando se quejan porque las multinacionales explotan sus recursos, mientras ellos los regalan en otros países para alentar una flaca "revolución" por medio de gobernantes socialistas de palabra y burgueses como estilo de vida. Ideales trasnochados y desprestigiados los de esta izquierda que tienen hoy en día a supuestos guerrilleros andando en Hummer y Harley Davidson y a dictadores como el propio Kim Jong-un hablando de retórica de guerra contra el "imperio" y sus aliados mientras utiliza un computador Mac americano.

No obstante, los ánimos belicistas están bastante caldeados, especialmente desde que Kim Jong-un decretó el "estado de guerra" frente a Corea del Sur y su incondicional aliado, EE. UU.

Este último ha tomado en serio el ultimátum de Pyongyang; y no es para menos. La amenaza Kim Jong-un tiene los componentes necesarios para considerarla seria: capacidad y voluntad. Hoy en día la norcoreana es considerada como la cuarta fuerza militar del mundo. Posee 70 submarinos, más de 4.200 tanques de guerra, 820 aviones tipo caza y 8 buques militares de gran tamaño, entre otros armamentos hasta ahora desconocidos, un ejército de más de un millón de hombres y una carrera armamentista creciente con especial énfasis en las armas nucleares. Posee misiles que pueden llegar fácilmente hasta Alaska, Hawai, Australia, Japón, China o Rusia. Su voluntad se alienta por un profundo odio hacia su vecino Corea del Sur, con quien libró una sangrienta guerra hace 60 años y Estados Unidos, el cual personifica el selectivamente perseguido "imperialismo" contemporáneo.

La persuasión de Kim Jong-un de alentar un enfrentamiento bélico ha calado en la comunidad internacional, a pesar de gobernar un país empobrecido, con pocos aliados y en una posición aislada en el entorno político mundial. Ojalá resulte tan sólo un lloriqueo más de esa izquierda siniestra.