HISTÓRICO
La metodología de la creatividad
Por Catherine Villota Periodista de Moda | Publicado el 30 de agosto de 2013

Según el médico y psiquiatra, Ph D especializado en fenomenología de la despersonalización Mauricio Sierra-Siergert, quien estuvo en el congreso Otro Mundo organizado por la Colegiatura de Diseño, el acto creativo costa de pasos que de alguna manera pueden desmitificar a la llamada musa de la creatividad.

La creatividad, según Sierra-Siegert, es la capacidad de la mente para generar algo nuevo de valor práctico, espiritual, estético y/o conceptual que debe ser sorprendente, extra ordinario e incluso considerado en muchos casos actos subversivos. Aunque permanentemente estemos creando cosas nuevas como caminar, nunca se camina de la misma manera, ni por la misma parte, “algo” creativo tiene que tener la característica de sorprender por lo que existe una preparación, una incubación, una chispa o insight y por último una verificación.

Es decir, que esto reconoce dejar de pensar que los actos creativos son sola una chispa o un momento donde en la soledad llega una musa a inspirarnos, y se convierten en una exploración para lograr tener una momento creativo, entonces es allí donde la preparación es una búsqueda de “problemas” que se sufren, se cultivan e investigan, donde los retos y el aprendizaje, el cual no tiene que ver con la educación formal, son primordiales para generar algo creativo.

Segundo, existe un periodo de incubación donde se puede fantasear sobre la idea, donde desconectarse es absolutamente necesario, soltar y dejar que fluya, porque es en ese momento cuando la conciencia con su capacidad de dividirse puede encontrar un estimulo y tener el llamado “chispazo” o insight. En resumen, salirse del problema creativo será necesario para que la mente logre encontrar otro significado y sorprenderse con la novedad. Por ultimo, a la llegada del insight se debe verificar y volver la idea una realidad tangible que en definitiva es la innovación.

Me parece relevante este tipo de método no sólo por su carácter académico sino porque en todo proceso creativo, como es el del diseñador de modas, debe existir una disciplina que desmitifique la idea que hacer moda es algo fácil y superfluo y que permita considerarla cómo una expresión creativa.