HISTÓRICO
LA PAZ COMO DERECHO Y COMO DEBER
Publicado el 30 de marzo de 2013
La "resurrección" -por lo menos mediática- del expresidente Andrés Pastrana, impulsada con declaraciones polémicas e insultos, no puede quedarse en mera anécdota de nuestra penosa dirigencia política, ya que partió ella de un supuesto más que cuestionable: que el presidente Juan Manuel Santos no tiene legitimidad para hacer la paz, pues en su campaña electoral no ofreció eso; es decir, que el pueblo que lo eligió no votó por la paz, sino por continuar la ofensiva militar.

Rápidamente, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, objeto de una descalificación denigrante del expresidente, respondió acudiendo a elementales nociones de derecho constitucional colombiano, algo así como "Constitución para dummies", y con paciencia pero con claridad, explicó a su impugnador que la paz se debe intentar en todo caso, así no haya sido promesa de campaña. Una lectura rápida -nada que demande un esfuerzo descomunal- del artículo 22 de nuestra Carta Política ("La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento"), y algunos minutos de reflexión fueron suficientes.

La paz, como dijo el presidente Barack Obama al recoger el Premio Nobel de la Paz, en diciembre de 2009, y como seguramente lo saben tanto Pastrana como Carrillo y Juan Manuel Santos, no se logra sólo dialogando y cediendo. Se alcanza también con la legitimidad de la fuerza estatal. Una paz con justicia y no a cualquier precio, en síntesis.