HISTÓRICO
La persecución que paralizó Boston
  • La persecución que paralizó Boston | Boston, una ciudad desierta durante la persecución del segundo sospechoso. FOTO REUTERS
    La persecución que paralizó Boston | Boston, una ciudad desierta durante la persecución del segundo sospechoso. FOTO REUTERS
Por DANIEL RIVERA MARÍN | Publicado el 19 de abril de 2013

Una persecución frenética. Un país que no tiene otro objetivo sino cazar a "los terroristas" y, todo eso, en vivo y en directo, como una gran película de horas y días entre policías y ladrones.

Después de un tiroteo la noche del jueves, cercanas las 11, en el Tecnológico de Massachusetts (MIT), murieron uno de los sospechosos y un agente de Policía. Y se desató la pesquisa de proporciones mayúsculas para dar con el paradero del segundo sospechoso que se dio a la fuga. Y todos los ojos del mundo se centraron allí gracias a las fotos e imágenes de los principales canales de noticias de E.U., como carteles de otra época, debajo de una la palabra "Dead", debajo de la otra "On the run".

La enorme persecución llevó a que la Policía hiciera llamados por medio de redes sociales y perifoneo para que todos los ciudadanos se mantuvieran "en un lugar seguro". No solo Boston se paralizó —con su población resguardada y nadie en las calles—, también Waltham, Newton, Belmont y Allston Brighton y Cambridge, un área de un millón de habitantes.

Los sospechosos
El fugado es un muchacho de 19 años, de nombre Dzhokhar A. Tsarnaev, quien residía desde hace al menos un año en Cambridge, zona universitaria aledaña a Boston. Y el sospechoso que murió tras el tiroteo con la Policía, su hermano Tamerlan Tsarnaev, de 26 años.

Según informaciones, eran inmigrantes rusos, el mayor de ellos un boxeador que deseaba entrenar con el equipo olímpico de E.U., mientras que el menor obtuvo una beca para estudiar Biología en la Universidad de Dartmouth.

Maret Tsarnaeva, tía de los sospechosos, aseguró que el mayor de ellos recién se había tomado su religión en serio y ya era un musulmán que oraba cinco veces al día. Además, dijo que duda de la responsabilidad de los jóvenes chechenos en el atentado y exigió pruebas.

La persecución mediática
Andrés Molano, profesor de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, aseguró que la relación entre medios de comunicación y terrorismo es "muy intensa, porque el terrorismo es una estrategia de comunicación, ellos quieren transmitir un mensaje a través de la violencia y los medios actúan como un amplificador; pero lo mismo sucede con la respuesta del Estado contra el terrorismo, los medios la amplifican".

Por su parte, el experto en geopolítica y director del Centro de Pensamiento Estratégico de la Universidad Eafit, Juan David Escobar, no cuestiona la responsabilidad de los medios a informar, pero sí la tendencia "a que todo se puede convertir en un reality, todo se magnifica. La gente está urgida de llenarse de datos y no de una reflexión sensata".

Coinciden los académicos, también, en el mensaje que quiere mandar el gobierno de los Estados Unidos es claro: su lucha contra el terrorismo no ha parado.

"El mensaje es que hay que ser implacables, que si con Osama Bin Laden se demoraron muchos años fue porque estaba por fuera del país, pero ahora, dentro de los E.U., el culpable de un atentado terrorista difícilmente podrá escaparse. El mensaje para afuera es que la gente no va a quedar impune. Yo no sé si estos muchachos son los culpable, pero a alguien van coger", dijo Escobar.